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La Vendée, el genocidio francés en el que murieron tantas mujeres como hombres

Diálogo con la hermana Marie, experta en Santa Juana de Arco y autora del libro Pasión y gloria de la Vendée: Héroes del genocidio francés.

"La Vendée… Si se estrujara la tierra como una esponja,

veríamos salir la sangre de los mártires" (P. Ventura).

El primer crimen de leso cristianismo y lesa libertad es la Vendée. El 1 de agosto de 1793 la Convención de la Revolución Francesa ordenó arrasar la Vendée, provincia del sur del Loira, exterminar a "todos los habitantes" y quemar "todas las casas". Mediante los métodos más crueles y sádicos 200.000 personas fueron asesinadas por sus convicciones religiosas y su fidelidad al rey.

Ante la dificultad de separar las familias, el Comité vota otra ley el 1 de octubre de 1793 para exterminar a todos los brigands (bandidos), sin restricción, incluidas mujeres y niños. Son los documentos del genocidio.

Westermann y Turreau, los carniceros de la Vendée, informan a París de que los niños habían sido aplastados "bajo los pies de los caballos" o de que las mujeres no parirán "más bandidos". No hicieron prisioneros.

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Pasión y gloria de la Vendée: Héroes del genocidio francés, de la hermana Marie de la Sagesse Sequeiros, es la mejor síntesis de la Revolución Francesa y la Vendée. Dice en el prólogo: "Contemplando la vida de estos héroes y meditando cada una de sus breves pero intensas intervenciones en el levantamiento, podemos revivir 'la pasión de la Vendée' a flor de piel".

El ejército vandeano, de resistencia heroica, estaba formado por "hombres comunes que se transformaron en héroes, jugándose la vida y el honor hasta el desprecio a sí mismos". Eran campesinos, mujeres, como Renée Bordereau, conocida como la Juana de Arco vendeana, o nobles del ámbito rural. Entre los grandes generales están Cathelineau, el héroe popular, D'Elbée, Bonchamps, Lescure, Henri de la Rochejaquelein, Fleuriot y el más novelesco: Charette. Napoleón los llamó "gigantes" a los contrarrevolucionarios y sentenció: "La guerra de la Vendée fue un acto de fe que se renovó en cada sacrificio".

Añade Sagesse en su libro:

Y si bien no terminaron triunfando en el campo inmediato de la batalla, lograron victorias eternas, dignas del más alto respeto, siendo "gloriosos vencidos" cuyos ejemplos permanecen en el tiempo y fecundan el suelo patrio con simiente de futuros héroes… Su sacrificio no ha quedado ni quedará sin fruto a la hora del balance, pues a fin de cuentas, "los protagonistas decisivos de la historia no son los hombres cotidianos, sino los jefes, los santos, los profetas, los héroes y los mártires, las formas arquetípicas del ser, hayan triunfado o no en sus proyectos" perentorios.

El primer genocidio católico de la Historia y la resistencia vendeana han sido cuidadosamente ocultados por la historiografía de raíz marxista y viejo sesgo masónico, que se adueñó de la enseñanza de la Revolución. Robespierre gritó: "¡No hay salvación para los enemigos de la libertad!". No la hubo… pero no acabaron con la Vendée. En la entrevista la hermana dice que "hay que tener espíritu vandeano" para "enfrentar las nuevas columnas infernales".

Marie de la Sagesse Sequeiros es argentina y reside en Francia desde hace dos décadas. Es abogada, además de religiosa, y una de las mayores expertas en la vida y obra de Santa Juana de Arco (1412-1431). Ha publicado los libros Santa Juana de Arco. Reina, virgen y mártir: Primer estudio documental en español a la luz de sus procesos y Santa Juana de Arco: La cristera francesa. Se pueden adquirir tanto en España como en Argentina.

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