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De internet al papel

'Yo fui a EGB': crónica de una infancia "como las de antes"

Los autores se introdujeron en esta aventura porque los fans de su web les pidieron que hicieran un libro "único", lleno de recuerdos y sorpresas.

Los autores se introdujeron en esta aventura porque los fans de su web les pidieron que hicieran un libro "único", lleno de recuerdos y sorpresas.
Portada 'Yo fui a EGB'

Cientos de recuerdos, ilusiones y emociones reaparecen en cada una de las 256 páginas del libro Yo fui a EGB. Un volumen que consigue recordarte todo aquello que creías haber olvidado y pensaste que no volverías a vivir. Un libro que sorprende desde la primera página.

Todo el mundo ha llorado la muerte de Chanquete en casa, la pérdida de la madre de Marco o vivido las alocadas aventuras de Pipi Langstrump. Éramos aquellos niños inocentes que disfrutábamos de la peonza -la cual decorábamos de arriba a abajo-, de las chapas entre clase y clase o de nuestros gogos que tantos meses nos había costado conseguir.

Queríamos probarlo todo, porque era novedad. Se nos hacía la boca agua con las gominolas, cuanto más raras mejor, los helados más "guays" y los bollos más jugosos. Las pocas pesetas que nos daban de paga las gastábamos el mismo día para comprar paquetes de cromos y conseguir ése que nos faltaba en el álbum y que parecía que nunca iba a aparecer.

Nos creíamos distintos, diferentes, pero todos vivimos y disfrutamos igual. Esperábamos ser únicos por decir ciertas cosas o mayores por pertenecer a una pandilla, por alquilar algunas películas o conseguir engañar a los padres con quedarnos más tiempo despiertos.

Yo fui a EGB, de Plaza & Janés, hace un recorrido por todo este periodo, deteniéndose en lo más representativo de la época. Está lleno de sorpresas y recuerdos con los que no podemos evitar pensar, mientras sonreímos, que "eso es verdad", "yo también lo hacía", "lo probé" o "también lo decía". Consigue transportarnos al pasado de una forma muy dulce. Comienza recordándonos todos los caramelos de la infancia que echamos de menos. Usábamos la misma ropa, y sabíamos que nos iban a mirar si llevábamos al colegio las prendas nuevas. Los juegos empezaron a apoderarse de todos los críos y todos intentábamos engañar a nuestros padres para que nos dejara ver una serie o un programa, porque "nuestro amigo la veía y sus padres le dejaban".

Una vez que empiezas a leer esta publicación de Plaza & Janés, no puedes evitar sentir cierta nostalgia, aunque como bien dicen los autores de Yo fui a EGB "no somos nostálgicos, más que nada porque no hay nostalgias como las de antes". Lo cierto es que deberíamos parar en cada página para comentar todos esos recuerdos.

Así son los autores:

Los autores de esta obra son Javier Ikaz y Jorge Díaz, ambos de Bilbao, trabajadores del mundo de la publicidad e internet. Como ellos mismos cuentan, esta idea del libro empezó de casualidad. Hace años formaron un blog que tiene el mismo nombre, Yo Fui a EGB, con el cual han conseguido revolucionar las redes sociales.

Sus seguidores no paran de crecer y, es que, consiguen que las personas recuerden con cariño esa época de EGB. Su blog ha sido reconocido por los galardones más importantes de la red, como al mejor blog personal. Y, después de miles de peticiones por parte de sus fans, decidieron hacer un libro.

Tenían claro que no querían importar todos los posts que tienen en el blog, sino crear algo propio "algo único". Por esa sensibilidad, por ese toque propio, solo se puede decir que falta espacio para hablar del libro, porque se comentaría cada párrafo de cada página, recordando y narrando anécdotas que cada uno ha vivido. Es distinto, original y fresco o, como decíamos entonces "es guay del paraguay".

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