
Paloma Sánchez-Garnica tenía una espinita clavada. Quedó finalista en 2021, el año de Carmen Mola, pero "perseveró" y tras mucho "esfuerzo y trabajo" ha cumplido el sueño de alzarse con el Premio Planeta 2024. Lo ha hecho con Victoria, una novela "de lazos familiares, de superación, de supervivencia, de búsqueda de la justicia y de verdad, aunque la verdad traiga consecuencias terribles", según explicó, ya reposado el anuncio de su triunfo.
"Es la historia de tres mujeres - dos hermanas, Rebeca y Victoria, y la hija de Victoria-, que tratan de sobrevivir en un Berlín ocupado por los vencedores, destruido, hambriento. En el camino de estas mujeres se cruzan en dos hombres que van a determinar su destino. Una terminará en un gulag en Rusia y otra en Estados Unidos en un momento de leyes de segregación racial y macartismo", añadió Sánchez-Garnica.
La autora ha encontrado en la capital alemana su ciudad amuleto, la que le inspira novelas una tras otra. Anteriormente había publicado Últimos días en Berlín (Planeta) y La sospecha de Sofía (Planeta). "Berlín tiene mucho que contar y, a mí, la escritura me viene dada, no la elijo", confesó. "En Berlín ha pasado de todo en el siglo XX, cada rincón de la ciudad tiene una historia y de cada novela me surge otra. Tenía la necesidad de comprender esos primeros años de la Guerra Fría, desde el punto de vista de los perdedores. Me situé en la etapa anterior al muro y quise explorar cómo se va relajando eso y se fraguan los dos bloques, los nuevos enemigos. La novela abarca desde 1946 hasta el 13 de agosto de 1961", completó.
Sánchez-Garnica cuenta que la historia esta llena de "personajes con mucho coraje" y hay una gran historia de amor, pero también aparece el amor filial. "Es una historia de redención individual", dijo, sin querer ahondar más en la trama. "La novela habla del poderoso efecto que provoca los vínculos amorosos, ese sentimiento que nos dignifica como seres humanos y que siempre encuentra un resquicio para crecer y mantenerse vivo".
Además de Alemania, las páginas de Victoria llevarán al lector hasta "el profundo sur de Estados Unidos, con sus leyes de segregación racial, o el Nueva York del macartismo, que desató una caza de brujas, una delirante persecución anticomunista que causó el sufrimiento a cientos de miles de personas. Ni empezó ni acabó con McCarthy, y eso está en el trasfondo de la novela".