
A Juan Torres Zalba (Pamplona, 1973) le apasiona el mundo romano clásico desde niño chico. Se recuerda, a los once años, yendo en bus desde su ciudad natal hasta la pretérita Caput Mundi y, como un "niño repelente", explicando esto, lo otro y aquello: "Esto es el lago Trasimeno, enclave de una gran batalla contra Cartago". Años después, mientras le contaba a su esposa sobre algunas genealogías durante un viaje a Mérida, decidió que quería "contar de manera novelada todo lo que sé": "Es como saltar a una máquina del tiempo, ir a la antigua Roma y ver todo lo que pasó allí".
Abogado de formación y profesión –"Me fui por Derecho por una cuestión de salidas profesionales; me encantaba el Derecho Romano en la carrera", Torres Zalba acaba de publicar Enemigos de Roma (La Esfera, 2026), con la que cierra una trilogía sobre la saga de los Graco y de Escipión Emiliano que arrancó en 2020 con El primer senador de Roma y continuó tres años después con Numantia.
El autor nos sitúa en julio del 133 a.C., cuando una "turba de senadores exaltados" se planta en el Capitolio, donde se vota la segunda elección al tribunado de la plebe de Tiberio Sempronio Graco, al que acusan de querer proclamarse rey y apalean hasta la muerte. Por vez primera, un conflicto estrictamente político deriva en un derramamiento de sangre y pone en la picota a los cuatro nietos de Escipión el Africano, como Emiliano, destructor de Cartago y de Numantia, y Cayo Graco, hermano de Tiberio. "Hay algo de La Guerra de las Galaxias", apunta el novelista, "los Escipiones me recuerdan a la familia Skywalker. Se ve cómo se va destrozando con las luchas de poder".
Tras el asesinato, "Roma se parte en dos" y se produce una "guerra descarnada" entre los senadores populares y los más favorables a los intereses de los terratenientes. Reconoce Torres Zalba a LD que el período republicano de Roma "se conoce menos": "Los emperadores son muy atractivos, pero el Senado es divertidísimo, con sus luchas de poder y sus intrigas". Distingue el autor dos ventanas: la bélica y la de la lucha por el poder. "Había una lucha senatorial terrible, en la que todo valía. Los senadores buscaban el favor del pueblo con sobornos, banquetes, denuncias…, es una ventana más oculta para el lector".
Lector de Colleen McCullough que ha recurrido a las fuentes clásicas –menciona, entre otros, a Plutarco, Tito Livio y Valerio Máximo–, Torres Zalba ha escrito una "novela coral" por la que desfilan "personajes de una potencia enorme" con muchas aristas –"No busco personajes buenos-buenísimos o malos-malísimos, aunque había algunos malos de solemnidad"– y destaca una mujer: "Me encanta Cornelia Africana. Su elegancia, su autoridad. Las mujeres de las grandes familias aristocráticas tenían mucho poder. Catón decía que Roma domina el mundo para ser dominado por sus mujeres".
Finalmente, aunque Torres Zalba "no pretendía buscar paralelismos" con el presente, los encuentra sin excesiva dificultad: "Lo que se vive en esta Roma republicana es una tensión política enorme, mucha polarización. Lo encuentro en ese debate político muy tensionado". "Inventamos poco y no cambiamos nada. No hemos cambiado nada en 2000 años. Somos los mismos. De atrasados no tenían nada. Somos iguales", insiste.

