Las piezas que el Pentágono ha movido a Oriente Medio para atacar a Irán: de los medios aéreos a los portaaviones
Ha intensificado el movimiento de cazas y fuerzas navales en las dos últimas semanas. El mayor portaaviones ya está disponible.
Estados Unidos tiene todo listo para un posible ataque a Irán. Los estrategas del Pentágono llevan más de un mes moviendo piezas militares en el tablero de Oriente Medio para tener todo listo para el momento en el que Donald Trump decida si quiere o no quiere atacar al régimen de los ayatolás. En la última semana ha pisado incluso el acelerador para multiplicar su pegada y sus posibilidades estratégicas.
Lo más llamativo ha sido la llegada a la zona hace apenas unas horas del portaaviones nuclear más grande de la Marina de Estados Unidos. Se trata del CVN-78 USS Gerald R. Ford que tiene capacidad para llevar en sus tripas entre 75 y 90 aeronaves. Se trata de cazas F35C, cazas F18 Super Hornet, cazas de guerra electrónica F-18 Growler, helicópteros MH-60R de guerra antisubmarina o drones MQ-9 Reaper con capacidad de ataque a tierra.
Lo más llamativo es que no estará sólo. Cerca de él se encuentro un segundo portaaviones, el Abraham Lincoln (CVN-72), que llegó a principios de febrero a la zona tras estar desplegado en las cercanías marítimas de China. También tiene una capacidad para portar entre 75 y 90 aeronaves, llevando también en sus tripas cazas F35C, cazas F18 Super Hornet, cazas F18 Growler y helicópteros MH-60R, aunque no drones de ataque a tierra.
Las catapultas electromagnéticas EMALS del Gerald R. Ford, de última generación, permiten la gestión de unas 160 salidas diarias en operaciones sostenidas. Las catapultas del Abraham Lincoln, menos potentes, permiten la gestión de unas 90 salidas diarias. En total, ambos juntos, podrían hacer unas 250 salidas diarias en caso de crisis, una cifra superior a la de buena parte de las fuerzas aéreas europeas en su propio territorio.
Pero la potencia marítima desplazada es mucho mayor, puesto que estos portaaviones no navegan solos, si no que forman parte de grupos de combate. Cada uno de estas embarcaciones va acompañada por al menos tres destructores AEGIS de la clase Arleigh Burke con capacidad de defensa aérea y ataque con misiles de crucero Tomahawk, así como de otros buques menores de escolta que también desempeñan otras labores.
Por si fuera poco, el CVN-78 USS Gerald R. Ford va acompañado también por un submarino de propulsión nuclear de la clase Virgina –hay más de una veintena operativos en la Marina de Estados Unidos– con capacidad para lanzar hasta 12 misiles subsónicos de largo alcance BGM-109 Tomahawk de forma simultánea, o hasta 4 torpedos pesados Mark 48.
De manera paralela, Estados Unidos ha reforzado el despliegue en bases clave de Oriente Medio, como Al Udeid (Qatar), Kuwait, Bahréin y Jordania. Y lo ha hecho tanto en la parcela defensivo como ofensiva. En el primer apartado, con el traslado de sistemas de defensa antimisiles Patriot y THAAD, diseñados para proteger instalaciones, personal y fuerzas propias frente a posibles represalias de Irán o sus aliados.
En lo que a los refuerzos ofensivos se refiere, si hasta principios de febrero se había detectado el despliegue en estas bases de cazas F-15E Strike Eagle, en las dos últimas semanas algunos medios estadounidenses apuntan a que también se han incorporado cazas F22 Raptor, cazas F35A, cazas multipropósito F16 y aviones de reabastecimiento en vuelo.
Lo más popular
-
Los mejores robots limpiacristales: ventanas impolutas sin esfuerzo -
Cabezón, Jota, Ábalos y Koldo: el equipo A de Sánchez contra el covid -
Las mejores medias de compresión running para mejorar tu rendimiento y evitar lesiones -
Aldama, ante el juez: "Ángel Víctor Torres mandó a Koldo a México para sus negocios de hidrocarburos" -
La Administración paga más de 720.000 euros en protegerse de los okupas que la izquierda niega
Ver los comentarios Ocultar los comentarios