El Gobierno de Pedro Sánchez ha movido ficha en la protección de un país miembro de la Unión Europea como es Chipre. Algo más de 48 horas después de que otros países europeos hayan confirmado el envío de medios militares a la isla mediterránea para protegerla de posibles ataques militares de Irán o de sus proxys -como Hezbolá desde el Líbano-, el Ejecutivo español ha confirmado el envío a la zona de una fragata de la Armada.
El buque elegido es la fragata F105 Cristóbal Colón, considerada la fragata más avanzada de la Armada española. El Ministerio de Defensa ha explicado que el despliegue tiene como objetivo reforzar la defensa aérea en el Mediterráneo oriental y apoyar la presencia naval europea en una zona que en las últimas semanas ha visto incrementarse la tensión militar. De hecho, ha habido ataques contra instalaciones en Chipre.
La fragata española operará integrada en el grupo aeronaval del portaaviones francés Charles de Gaulle (R91), con el que ya se encontraba integrada desde principios de esta semana. Hasta hace unas semanas había sido la F101 Álvaro de Bazan la embarcación española que estaba integrada con el barco estandarte de la Marina francesa.
Este despliegue conjunto pretende mejorar la vigilancia marítima y la capacidad de defensa frente a posibles amenazas aéreas o ataques con misiles en una región especialmente sensible desde el punto de vista estratégico.
Desde el Ministerio de Defensa también se ha subrayado que la presencia del buque permitirá apoyar eventuales operaciones de evacuación de ciudadanos europeos si la situación de seguridad se deteriora. La posición de Chipre, muy próxima a varios focos de crisis en Oriente Próximo, la convierte en una base logística clave para este tipo de operaciones.
La Cristóbal Colón (F-105) es la quinta unidad de la clase F-100 o Álvaro de Bazán y está considerada la fragata más avanzada de la Armada española. Con un desplazamiento de alrededor de 6.400 toneladas, mide 146,7 metros de eslora y 18,6 metros de manga. Puede alcanzar velocidades cercanas a los 28 nudos y cuenta con una autonomía aproximada de 4.500 millas náuticas navegando a velocidad de crucero.
Uno de sus elementos más destacados es el sistema de combate AEGIS, utilizado también por la Marina de Estados Unidos y otras armadas aliadas. Este sistema se apoya en el radar multifunción AN/SPY-1D(V), capaz de detectar y seguir simultáneamente decenas de objetivos aéreos y de superficie a gran distancia, lo que convierte al buque en un activo clave para la defensa antiaérea de una fuerza naval.

