
La empresa israelí Elbit Systems ha presentado un nuevo concepto marítimo que contempla la transformación de buques comerciales en plataformas dedicadas a la aviación no tripulada. La propuesta está centrada en el Hermes 650 Spark y busca ofrecer a las fuerzas navales un mayor alcance operativo sin afrontar el coste y la complejidad asociados a un portaaviones convencional, según ha informado esta semana la compañía.
Cada uno de los buques adaptados podría transportar entre nueve y doce aeronaves Hermes 650 Spark. Las plataformas incorporarían también la infraestructura de cubierta, los sistemas de control y el apoyo logístico necesarios para operar los aparatos.
Despegues y aterrizajes cortos
El Hermes 650 Spark dispone de un motor situado en la parte frontal que, según Elbit, le proporciona un rango de velocidades más amplio y un margen adicional de potencia. Estas características le permiten realizar despegues y aterrizajes cortos, transportar cargas útiles más pesadas y desarrollar misiones de mayor duración.
La aeronave cuenta, además, con dos compartimentos para cargas útiles, comunicaciones por satélite y sistemas de diagnóstico, de acuerdo con la información difundida por la empresa israelí.
Elbit asegura que el Hermes 650 Spark es compatible con la infraestructura terrestre empleada para controlar el Hermes 900, un dron de mayores dimensiones. Ambos modelos podrían integrarse así en un mismo sistema y ser gestionados desde un centro de control situado en tierra.
Dentro de este esquema, los buques funcionarían como puntos remotos para el lanzamiento y la recuperación de las aeronaves. La compañía sostiene que esta configuración permitiría reducir tanto las necesidades de personal como el número de estaciones de control requeridas.
Vigilancia de amplias zonas marítimas
Elbit ha citado la amplia geografía marítima de Japón, las responsabilidades de Dinamarca en torno a Groenlandia y el entorno de seguridad de Alemania en el mar Báltico como ejemplos de las zonas extensas y alejadas para las que está concebida la propuesta.
El concepto también podría resultar especialmente atractivo para Israel debido a la necesidad de proteger sus plataformas de gas marinas, situadas a decenas de kilómetros de la costa. Estas instalaciones requieren vigilancia frente a amenazas convencionales y ante posibles ataques con drones y misiles procedentes de Irán o de grupos aliados de Teherán.
Un buque equipado con varias aeronaves no tripuladas de larga autonomía podría ampliar la cobertura de alerta temprana en torno a estas infraestructuras. El planteamiento encajaría además con la preferencia doctrinal de Israel por soluciones rentables basadas en sistemas no tripulados frente a grandes plataformas tripuladas.
Por el momento, Elbit no ha concretado un calendario para la entrada en servicio del sistema ni ha identificado clientes o gobiernos que hayan mostrado interés en la propuesta.
Con este anuncio, la compañía israelí busca posicionarse frente a competidores como la turca Baykar y la surcoreana Hanwha. La iniciativa puede interpretarse como un intento de exportar un sistema ya existente, el Hermes 650, presentado ahora bajo un nuevo concepto operativo.

