Esnáider se mostraba exultante en la presentación oficial de su regreso al cuadro zaragocista y en esos términos se expresaba. "La felicidad que pasé en este club y en esta ciudad, no las pasé en ningún lado, espero que ahora como mínimo sea como aquello", anunciaba. "Pocas cosas tengo que decir, sólo que tengo muchas ganas de jugar pero no solamente este año sino en ocasiones anteriores en que hubo contactos para que se hiciera el pase al Zaragoza y no se logró. Ahora, aunque sea cedido, se logró", comenzaba voluntariamente su discurso el ya ex jugador de Real Madrid, Atlético, Espanyol y Juventus.
El artillero argentino dice que está motivado para afrontar esta nueva etapa. "Estoy bien; ahora lo mental está sobre lo físico y si fuese por el tema mental, haría tres goles por encuentro pero ya se verá. Vengo a aportar lo que me pida el entrenador y para mí el equipo está muy bien como está".
Sin embargo, el jugador admite que precisa de tiempo para acoplarse a su nuevo equipo. "Los que están demasiado contentos que se enfríen un poquito y el que no está convencido, es normal que tenga pensamiento de dudas, espero que vaya a ir bien", dice Esnáider.
Al marcharse de Zaragoza, Esnáider nunca cerró las puertas a un regreso a tierras aragonesas. Por esto, el jugador explicaba sobre su vuelta que "cuando me fui no, no lo parecía; cuando venía para acá me trataron feo. Por un lado me dijeron cosas que no me gustaron y por otro lado era bueno que no me olvidaban, siempre hubo una doble mensaje, así lo vi yo y siempre existió la posibilidad", ha explicado.
En su segunda etapa como zaragocista, Esnáider no llevará un número propio de un delantero. El número elegido por el artillero argentino es el 15, pues quedaban muy pocos libres para elegir. "Sólo quedaba ese y el 17 y lo elegí porque es el día del cumpleaños de mi mujer", ha comentado que "nunca fui un goleador".
