L. D.-
La emisora Radio Música y Deportes de Tenerife ha informado de que el jugador declaró bajo juramento ante el instructor que lleva el caso de su pasaporte falso, que la falsedad de las anteriores manifestaciones fueron debidas a que no tuvo la información adecuada y suficiente con carácter previo a su firma sobre el verdadero contenido y alcance.
El jugador explica en el escrito que al no entender bien el castellano, le dijo al abogado que quería hablar con su representante, y que éste le contesto que no, "luego intentó explicarlo en inglés, y ante mi actitud me respondió que tenía que confiar en él, nunca me explicó que lo remitiría a la Federación y al Betis", dice Barata en el escrito.
El futbolista asegura que ha comprobado que ha sido engañado por su desconocimiento del idioma y esta en contra de esas manifestaciones y muestra su absoluta disconformidad con las decisiones del hasta ese momento su abogado -Hernández Venero-.
Barata afirma que cuando tramitó la licencia federativa con el Tenerife tenía la doble nacionalidad brasileña e italiano, producto de un pasaporte que le tramitó el Mérida en el 98, por lo que cumplía los requisitos para ser inscrito como jugador comunitario.
Asimismo, ha indicado que el Mérida le envió los datos al Tenerife por fax y al mismo tiempo le remitió el pasaporte por mensajero a él, día, dijo, en que tuvo por primera vez en sus manos el documento italiano y lo entregó voluntariamente al Tenerife. También ha apuntado que fue el conjunto extremeño el que le planteó que por sus apellidos podía tener antecedentes en Italia, por lo que le informaron que si no se oponía iniciarían los trámites para obtener el pasaporte, siempre y cuando la investigación diese positiva.
Por último, también manifiesta que en ningún momento fue presionado por ningún club, entre ellos el Tenerife, para prestarse a ser inscrito como jugador comunitario, que se considera una persona honesta, con una buena trayectoria deportiva y con una buena oferta de trabajo como para recurrir a esas falsedades de las que es ajeno. El jugador advierte que ha tenido que abandonar Tenerife porque ha recibido y recibe, amenazas en su teléfono móvil, por lo que está refugiado en Madrid en un domicilio que solo conoce su agente, y se pone a disposición de la Real Federación Española de Fútbol para ratificar y ampliar personalmente el contenido del escrito.
El jugador explica en el escrito que al no entender bien el castellano, le dijo al abogado que quería hablar con su representante, y que éste le contesto que no, "luego intentó explicarlo en inglés, y ante mi actitud me respondió que tenía que confiar en él, nunca me explicó que lo remitiría a la Federación y al Betis", dice Barata en el escrito.
El futbolista asegura que ha comprobado que ha sido engañado por su desconocimiento del idioma y esta en contra de esas manifestaciones y muestra su absoluta disconformidad con las decisiones del hasta ese momento su abogado -Hernández Venero-.
Barata afirma que cuando tramitó la licencia federativa con el Tenerife tenía la doble nacionalidad brasileña e italiano, producto de un pasaporte que le tramitó el Mérida en el 98, por lo que cumplía los requisitos para ser inscrito como jugador comunitario.
Asimismo, ha indicado que el Mérida le envió los datos al Tenerife por fax y al mismo tiempo le remitió el pasaporte por mensajero a él, día, dijo, en que tuvo por primera vez en sus manos el documento italiano y lo entregó voluntariamente al Tenerife. También ha apuntado que fue el conjunto extremeño el que le planteó que por sus apellidos podía tener antecedentes en Italia, por lo que le informaron que si no se oponía iniciarían los trámites para obtener el pasaporte, siempre y cuando la investigación diese positiva.
Por último, también manifiesta que en ningún momento fue presionado por ningún club, entre ellos el Tenerife, para prestarse a ser inscrito como jugador comunitario, que se considera una persona honesta, con una buena trayectoria deportiva y con una buena oferta de trabajo como para recurrir a esas falsedades de las que es ajeno. El jugador advierte que ha tenido que abandonar Tenerife porque ha recibido y recibe, amenazas en su teléfono móvil, por lo que está refugiado en Madrid en un domicilio que solo conoce su agente, y se pone a disposición de la Real Federación Española de Fútbol para ratificar y ampliar personalmente el contenido del escrito.
