L D (EFE)
El comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) del Cuerpo Nacional de Policía, José Aulet, ha explicado que al detenido, que es profesor de Educación Física y administrativo del Málaga Club de Fútbol, también se le atribuyen entre nueve y diez agresiones en grado de tentativa. Aulet precisó que la elección de mujeres generalmente rubias y extranjeras de entre 18 y 23 años formaba parte de su "estrategia", ya que estas víctimas, al sentirse "desamparadas, volverían con cierta prontitud a su lugar de origen" y así se evitaba el comienzo de un proceso judicial.
Los agentes conocían los hechos desde 1997, cuando se puso en marcha un dispositivo mantenido durante estos años y que comenzó con el establecimiento de un abanico de los perfiles de las posibles víctimas, los lugares para la comisión de los delitos y los medios empleados. Por su parte, el comisario provincial, Florentino Villabona, indicó que "se teme" que existan "muchas más" violaciones y precisó que el arrestado consistía en seleccionar a la víctima, seguirla hasta su domicilio y cuando se presentaba el momento oportuno "accedía a la vivienda y cometía numerosas violaciones".
El agresor aprovechaba las circunstancias favorables para su impunidad y se presentaba ante la víctima, a quien agredía sexualmente o las violaba "repetidamente" Previamente, el detenido también delinquió con mujeres españolas, para lo que escogía a sus víctimas entre las madres más jóvenes que acompañaban a sus hijos al centro de enseñanza donde él ejercía como profesor de Educación Física. Las agresiones a jóvenes extranjeras comenzaron en marzo de 2000, con lo que, en algunos casos, las investigaciones se veían interrumpidas al regresar las víctimas a sus países de origen sin llegar a denunciar los hechos, por lo que la Policía efectuó gestiones para localizar a algunas de ellas a través de la Interpol.
En los últimos tiempos, el agresor se valía de su buena presencia y correctos modales para fingir, en una visita previa, la profesión de fontanero, por lo que conseguía acceder al domicilio, si bien desistía si observaba algún riesgo o presencia de varones. No obstante, regresaba días más tarde con el mismo propósito y consumaba la agresión sexual o violación. La mayor dificultad para los investigadores radicó en la "doble vida" que el detenido llevaba, ya que estaba "perfectamente integrado" en su ámbito profesional y social, y considerado como una persona de conducta "intachable".
El agresor, que carecía de antecedentes policiales y penales y a quien Villabona definió como una "pesadilla para Málaga", fue arrestado el lunes junto al centro docente en el que trabajaba y sin que opusiera resistencia.
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Los agentes conocían los hechos desde 1997, cuando se puso en marcha un dispositivo mantenido durante estos años y que comenzó con el establecimiento de un abanico de los perfiles de las posibles víctimas, los lugares para la comisión de los delitos y los medios empleados. Por su parte, el comisario provincial, Florentino Villabona, indicó que "se teme" que existan "muchas más" violaciones y precisó que el arrestado consistía en seleccionar a la víctima, seguirla hasta su domicilio y cuando se presentaba el momento oportuno "accedía a la vivienda y cometía numerosas violaciones".
El agresor aprovechaba las circunstancias favorables para su impunidad y se presentaba ante la víctima, a quien agredía sexualmente o las violaba "repetidamente" Previamente, el detenido también delinquió con mujeres españolas, para lo que escogía a sus víctimas entre las madres más jóvenes que acompañaban a sus hijos al centro de enseñanza donde él ejercía como profesor de Educación Física. Las agresiones a jóvenes extranjeras comenzaron en marzo de 2000, con lo que, en algunos casos, las investigaciones se veían interrumpidas al regresar las víctimas a sus países de origen sin llegar a denunciar los hechos, por lo que la Policía efectuó gestiones para localizar a algunas de ellas a través de la Interpol.
En los últimos tiempos, el agresor se valía de su buena presencia y correctos modales para fingir, en una visita previa, la profesión de fontanero, por lo que conseguía acceder al domicilio, si bien desistía si observaba algún riesgo o presencia de varones. No obstante, regresaba días más tarde con el mismo propósito y consumaba la agresión sexual o violación. La mayor dificultad para los investigadores radicó en la "doble vida" que el detenido llevaba, ya que estaba "perfectamente integrado" en su ámbito profesional y social, y considerado como una persona de conducta "intachable".
El agresor, que carecía de antecedentes policiales y penales y a quien Villabona definió como una "pesadilla para Málaga", fue arrestado el lunes junto al centro docente en el que trabajaba y sin que opusiera resistencia.
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