L D (EFE)
La remontada y posterior caída de Carlos Checa (Yamaha M-1) ha cerrado una negra jornada del motociclismo español en la duodécima carrera puntuable del campeonato del mundo de motociclismo, en el que de unos muy buenos entrenamientos se pasó a no lograr ni un sólo podio. La quinta plaza de Pablo Nieto (Master Aprilia) y Antonio
Toni
Elías (Movistar Aprilia) en sus respectivas cilindradas fue lo mejor de un fin de semana que a priori "pintaba" mucho mejor, pero que una vez más la lluvia convirtió en una auténtica lotería que esta vez hizo que el "gordo" se marchase allende nuestras fronteras.
Carlos Checa fue el protagonista de la jornada al quedarse clavado en la salida y verse obligado a remontar desde la última plaza. Su comportamiento fue realmente espectacular, superó a rivales a razón de más de dos segundos por vuelta con respecto a los líderes de la prueba y lo que parecía un imposible por la ventaja que llevaba el trío formado por Rossi, Biaggi y Roberts, acabó siendo una realidad tangible. Quizás el tiempo que tardó en pasar a Biaggi le rompió el ritmo o su neumático delantero pagó el esfuerzo por dar caza a los escapados, pero lo cierto fue que cuando Checa logró lo imposible, pasar de la última a la primera plaza, unos metros después de acceder al liderato de cayó. Una verdadera lástima tras el recital dado por el piloto de Yamaha en una pista completamente empapada y en una carrera disputada en unas condiciones realmente adversas.
Tanto en el caso de Pablete como en el de Toni , en los 125 y 250 c.c., sus resultados fueron el triunfo de la perseverancia y en cierta manera del conformismo, pero lo cierto es que la pista carioca no estaba para hacer demasiadas filigranas y sólo si había algo más que un simple podio en el envite se debía arriesgar. Cronológicamente fue en 125 c.c. donde llegó la primera desilusión. El catalán Daniel Pedrosa (Movistar Honda) salió ya desde su puesto en la formación de salida sabedor de que no tenía nada que hacer y en poco más de una vuelta lo demostró al irse por los suelos en el segundo giro. Sus aspiraciones al título mundial de 125 c.c. están cada vez más lejos, pero matemáticamente todavía es factible y errar es un comportamiento humano, máxime en una competición de alto riesgo como el motociclismo, aunque también es cierto que el francés Arnaud Vincent dio muestras de ser un sólido líder, más que el sanmarinense Poggiali, al que le faltó convicción en los metros finales.
Algo semejante sucedió en los 250 c.c., en los que el argentino Sebastián Porto (Yamaha) dio un auténtico recital bajo la lluvia y no dejó lugar a la duda respecto de su primera victoria en el campeonato del mundo de motociclismo, pero lo verdaderamente importante se estaba jugando por detrás de él. El italiano Marco Melandri (Aprilia) no falló y se situó entre los pilotos de delante pero sin asumir demasiados riesgos, lo que le situó en una cómoda cuarta plaza mientras su máximo rival en la lucha por el título, el madrileño Fonsi González Nieto se esforzaba por no cometer errores y remontar como hiciese en portugal al manillar de su Movistar Aprilia. Pero esta vez el corazón y la pasión pudo más y Fonsi se cayó después de superar a varios rivales y tener ya en su "punto de mira" a Melandri, lo que dejó el camino limpio al italiano para aumentar hasta límites ciertamente preocupantes su ventaja al frente de la clasificación del Mundial.
Carlos Checa fue el protagonista de la jornada al quedarse clavado en la salida y verse obligado a remontar desde la última plaza. Su comportamiento fue realmente espectacular, superó a rivales a razón de más de dos segundos por vuelta con respecto a los líderes de la prueba y lo que parecía un imposible por la ventaja que llevaba el trío formado por Rossi, Biaggi y Roberts, acabó siendo una realidad tangible. Quizás el tiempo que tardó en pasar a Biaggi le rompió el ritmo o su neumático delantero pagó el esfuerzo por dar caza a los escapados, pero lo cierto fue que cuando Checa logró lo imposible, pasar de la última a la primera plaza, unos metros después de acceder al liderato de cayó. Una verdadera lástima tras el recital dado por el piloto de Yamaha en una pista completamente empapada y en una carrera disputada en unas condiciones realmente adversas.
Tanto en el caso de Pablete como en el de Toni , en los 125 y 250 c.c., sus resultados fueron el triunfo de la perseverancia y en cierta manera del conformismo, pero lo cierto es que la pista carioca no estaba para hacer demasiadas filigranas y sólo si había algo más que un simple podio en el envite se debía arriesgar. Cronológicamente fue en 125 c.c. donde llegó la primera desilusión. El catalán Daniel Pedrosa (Movistar Honda) salió ya desde su puesto en la formación de salida sabedor de que no tenía nada que hacer y en poco más de una vuelta lo demostró al irse por los suelos en el segundo giro. Sus aspiraciones al título mundial de 125 c.c. están cada vez más lejos, pero matemáticamente todavía es factible y errar es un comportamiento humano, máxime en una competición de alto riesgo como el motociclismo, aunque también es cierto que el francés Arnaud Vincent dio muestras de ser un sólido líder, más que el sanmarinense Poggiali, al que le faltó convicción en los metros finales.
Algo semejante sucedió en los 250 c.c., en los que el argentino Sebastián Porto (Yamaha) dio un auténtico recital bajo la lluvia y no dejó lugar a la duda respecto de su primera victoria en el campeonato del mundo de motociclismo, pero lo verdaderamente importante se estaba jugando por detrás de él. El italiano Marco Melandri (Aprilia) no falló y se situó entre los pilotos de delante pero sin asumir demasiados riesgos, lo que le situó en una cómoda cuarta plaza mientras su máximo rival en la lucha por el título, el madrileño Fonsi González Nieto se esforzaba por no cometer errores y remontar como hiciese en portugal al manillar de su Movistar Aprilia. Pero esta vez el corazón y la pasión pudo más y Fonsi se cayó después de superar a varios rivales y tener ya en su "punto de mira" a Melandri, lo que dejó el camino limpio al italiano para aumentar hasta límites ciertamente preocupantes su ventaja al frente de la clasificación del Mundial.
