L D (EFE)
Esta es la segunda vez que el técnico barcelonista arremete contra De Boer, quien además mantiene una relación tensa con un amplio sector de la masa barcelonista, muy sensibilizada esta temporada con las actuaciones del defensa central. La primera vez fue a raíz de las críticas de De Boer al meta Robert Enke tras el partido en Novelda. En el encuentro Valladolid-Barcelona, el jugador holandés recriminó agriamente a Navarro el error en una acción, a lo que respondió, en otro tono, el joven jugador barcelonista. Este no fue el único encontronazo entre barcelonistas durante el partido, en el que Cocu, Xavi y Kluivert, entre otros, también mantuvieron conversaciones con el volumen alto.
Para Louis van Gaal, el fútbol es pasión y emoción y estos dos estados deben controlarse en la medida que se pueda. "Frank de Boer no controló su emoción y Navarro sí", ha señalado Van Gaal, quien entiende que el gesto de su compatriota no es motivo de sanción. La primera vez que Van Gaal tiró de las orejas al central barcelonista fue cuando éste señaló a Robert Enke como culpable de algunos de los tres goles que encajó el Barca en Novelda, con motivo de la eliminación en la primera ronda de la Copa del Rey. "Por la experiencia que tiene (De Boer), no debió decir aquellas cosas. He hablado con Enke y con Frank y me dijo que al final del partido declaró que Robert pudo haber hecho algo más en los goles", señalaba entonces el entrenador barcelonista, que posteriormente disculpaba el gesto del defensa y reorientó su crítica hacia los medios: "Al final, es la interpretación que la prensa hace de los comentarios".
El arranque de temporada de Frank De Boer no se está desarrollando, muy a su pesar, por los mejores derroteros, ya que el holandés, sin un compañero que le haga la sombra en su demarcación, se encuentra en el centro de muchas de las críticas que está recibiendo la defensa barcelonista. Van Gaal en ningún momento se ha referido a su compatriota como el culpable de los males del equipo, aunque siempre identifica las limitaciones del Barca con errores personales. Del último partido, comentaba el pase de Valdés a Fernando y el mal control de éste; de anteriores partidos, como por ejemplo contra el Brujas, criticó el descontrol que vivió el equipo tras los cambios (cuando entró Riquelme).
De todas las críticas, De Boer sale ileso cuando Van Gaal las relata, pero la afición no le perdona ni una. Contra el Osasuna, los silbidos acompañaron a cada acción en la que intervino el central barcelonista, un jugador de perfil sereno y en ocasiones distante, que dice ser la extensión de Van Gaal en el campo, aunque no su protegido, como precisó hace un par de semanas en una entrevista a un diario barcelonés. A pesar de la idea que se ha hecho De Boer del entorno barcelonista, esta temporada ha empezado a captar que algo no funciona en la relación. "Ya hace tiempo que pasa (los silbidos). Y creo que tiene que ver con la prensa y con una imagen que se está intentando construir de mi", comenta el jugador.
"Cuando nos marcan un gol, la culpa es mía. Contra el Bilbao hice un gran partido, Urzaiz no me superó, ganamos (0-2), realicé dos lanzamiento de falta desde treinta metros que casi fueron gol y me otorgaron la peor puntuación (en los medios). Creo que en una situación así se puede decir que me están buscando las cosquillas", observaba el jugador. Después de seis jornadas de Liga, a las puertas de la cuarta de la Liga de Campeones y con el Barca eliminado de la Copa del Rey, el Barcelona ha recibido elogios y críticas de todos los colores, siendo la retaguardia la línea más censurada.
Para Louis van Gaal, el fútbol es pasión y emoción y estos dos estados deben controlarse en la medida que se pueda. "Frank de Boer no controló su emoción y Navarro sí", ha señalado Van Gaal, quien entiende que el gesto de su compatriota no es motivo de sanción. La primera vez que Van Gaal tiró de las orejas al central barcelonista fue cuando éste señaló a Robert Enke como culpable de algunos de los tres goles que encajó el Barca en Novelda, con motivo de la eliminación en la primera ronda de la Copa del Rey. "Por la experiencia que tiene (De Boer), no debió decir aquellas cosas. He hablado con Enke y con Frank y me dijo que al final del partido declaró que Robert pudo haber hecho algo más en los goles", señalaba entonces el entrenador barcelonista, que posteriormente disculpaba el gesto del defensa y reorientó su crítica hacia los medios: "Al final, es la interpretación que la prensa hace de los comentarios".
El arranque de temporada de Frank De Boer no se está desarrollando, muy a su pesar, por los mejores derroteros, ya que el holandés, sin un compañero que le haga la sombra en su demarcación, se encuentra en el centro de muchas de las críticas que está recibiendo la defensa barcelonista. Van Gaal en ningún momento se ha referido a su compatriota como el culpable de los males del equipo, aunque siempre identifica las limitaciones del Barca con errores personales. Del último partido, comentaba el pase de Valdés a Fernando y el mal control de éste; de anteriores partidos, como por ejemplo contra el Brujas, criticó el descontrol que vivió el equipo tras los cambios (cuando entró Riquelme).
De todas las críticas, De Boer sale ileso cuando Van Gaal las relata, pero la afición no le perdona ni una. Contra el Osasuna, los silbidos acompañaron a cada acción en la que intervino el central barcelonista, un jugador de perfil sereno y en ocasiones distante, que dice ser la extensión de Van Gaal en el campo, aunque no su protegido, como precisó hace un par de semanas en una entrevista a un diario barcelonés. A pesar de la idea que se ha hecho De Boer del entorno barcelonista, esta temporada ha empezado a captar que algo no funciona en la relación. "Ya hace tiempo que pasa (los silbidos). Y creo que tiene que ver con la prensa y con una imagen que se está intentando construir de mi", comenta el jugador.
"Cuando nos marcan un gol, la culpa es mía. Contra el Bilbao hice un gran partido, Urzaiz no me superó, ganamos (0-2), realicé dos lanzamiento de falta desde treinta metros que casi fueron gol y me otorgaron la peor puntuación (en los medios). Creo que en una situación así se puede decir que me están buscando las cosquillas", observaba el jugador. Después de seis jornadas de Liga, a las puertas de la cuarta de la Liga de Campeones y con el Barca eliminado de la Copa del Rey, el Barcelona ha recibido elogios y críticas de todos los colores, siendo la retaguardia la línea más censurada.
