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Piqué, el nuevo blanco de las iras madridistas

El novio de Shakira es uno de los personajes más odiados por la afición madridista. Esta noche puede vivir un auténtico suplicio en el Bernabéu.

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La última polémica protagonizada por el barcelonista Gerard Piqué, que supuestamente se encaró con varios jugadores del Real Madrid en el túnel de vestuarios del estadio Santiago Bernabéu tras la disputa del clásico del pasado 16 de abril entre ambos equipos (1-1), no ha hecho sino alimentar la fama de controvertido del defensa.

Piqué, conocido también por su relación sentimental con la cantante colombiana Shakira, será "recibido como merece" –según se refleja en las redes sociales– en el Santiago Bernabéu, que esta noche acogerá el tercer clásico entre madridistas y culés en apenas once días, esta vez en partido de ida de semifinales de la Liga de Campeones. Un recibimiento que, sin duda, recordará a los que tuvieron en su día Luis Enrique o Samuel Eto'o, quienes no dudaron en cambiar la camiseta blanca por la azulgrana. A la inversa lo vivió Luis Figo, un "Judas" para los seguidores blaugranas tras coger el Puente Aéreo rumbo a la capital de España. La cabeza de cochinillo en el Camp Nou, por la que el Barça sigue sin ser sancionado, puede dar fe de ello.

Y es que Gerard Piqué es un personaje abonado a la polémica, sin duda uno de los más odiados por la afición del Real Madrid. Empezó a hacer sus pinitos fuera de los terrenos de juego la pasada temporada al aparecer en una foto junto a su entonces compañero Zlatan Ibrahimovic. Ambos se mostraban en una actitud cariñosa que dio pie a todo tipo de rumores e hizo correr ríos de tinta.

El central es conocido también por su ideología nacionalista. A este respecto, el capitán de la selección española, Iker Casillas, reveló en una ocasión que los futbolistas del equipo nacional comen en dos mesas diferentes: "Por un lado, los catalufos, como les decimos cariñosamente; por otro lado, el resto de España".

Y también por sus bromas de mal gusto. Como la que protagonizó en la celebración en Madrid por la conquista del Mundial. Ocurrió el pasado 12 de julio, un día después de la victoria en la final ante Holanda (1-0), cuando escupió en la nuca a Pedro Cortés, directivo de la Federación Española de Fútbol, ante la complicidad de Cesc Fàbregas.

Más tarde, en esa misma celebración, Piqué y su compañero Carles Puyol quisieron gastar una broma a Cesc Fàbregas al enfundarle una camiseta del Barcelona, ante los insistentes rumores que situaban al centrocampista de Arenys de Mar en el conjunto azulgrana. Un fichaje que hasta la fecha no se ha podido realizar.

Cuatro meses después, a mediados del pasado mes de noviembre, volvió a montar el número, esta vez junto a su compañero en el centro de la defensa Carles Puyol, durante un Barcelona-Ceuta (5-1). Aquel partido, de vuelta de dieciseisavos de final de la Copa del Rey, lo vieron ambos desde la grada al darles descanso el técnico Pep Guardiola. Y a los dos defensas no se les ocurrió otra gracia que lanzar pipas a varios empleados del club en la grada. Alguno se enfadó y le echó en cara a los jugadores su falta de educación.

Sin embargo, una de las imágenes que más se recordará de Piqué fue cuando levantó la manita para celebrar los cinco goles (5-0) que el Barcelona le había endosado al Real Madrid en el primero de los cinco clásicos de esta temporada entre ambos equipos. Una celebración polémica que encendió los ánimos, ya de por sí muy caldeados, de los pupilos de José Mourinho.

Por aquel entonces ya se había aireado la relación sentimental entre el jugador y Shakira, que se confirmó a principios de año tras la publicación en Facebook de una fotografía en la que aparecían juntos. Atrás quedaban los tiempos del supuesto affaire con Ibrahimovic, que meses antes decidió hacer las maletas y marcharse al Milan debido a sus tensas relaciones con el "filósofo" Pep Guardiola.

La última polémica de Piqué se produjo el pasado 16 de abril en el túnel de vestuarios del Bernabéu, tras la disputa del primero de los cuatro clásicos entre Madrid y Barça en apenas 18 días, cuando, según el diario Marca, el defensa se encaró con los futbolistas blancos. "¡A ocho puntos, a ocho puntos! ¡Españolitos, ya os hemos ganado vuestra liga española, que os den!", les habría soltado, provocando las iras de Casillas, Sergio Ramos, Carvalho, Pepe y Adebayor. "¡Ahora os vamos a ganar la Copa, españolitos!", les habría espetado después.

El pasado lunes, en una entrevista a El País, dejó claro su compromiso con la selección española tras ser preguntado por "su sentimiento" hacia el equipo nacional. "Esa pregunta no me la haría si no fuera catalán, ¿no? Es muy triste. Llevo jugando desde los 16 años en la selección, me dejé los morros en Sudáfrica, literalmente, y aún leo tonterías de que yo insulto a los españoles. De ese tema no quiero hablar más porque me caliento. A quien dude le recuerdo que yo gané un Mundial con La Roja por si lo ha olvidado. Y me partí los morros", le respondió al periodista del diario del Grupo Prisa.

En definitiva, varias polémicas en las que se ha visto envuelto Gerard Piqué, que no han hecho sino alimentar el odio que de por sí ya le tenía la afición madridista. Esta noche se augura otro recibimiento caliente en el partido de Champions en el Bernabéu. Como dice la canción de Shakira, una auténtica Tortura puede ser lo que viva.

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