L D (EFE)
La selección de Brasil tuvo que esperar cinco años para vengarse de Estados Unidos en la Copa de Oro y lo hizo con gol de oro de la joven promesa Diego para ganar 2-1 en la semifinal y lograr su pase a la final. Brasil se enfrentará el próximo domingo con el ganador de la segunda semifinal que disputarán mañana en el Estadio Azteca las selecciones de México y Costa Rica.
La selección sub 23 de Brasil, que empató el partido a los 90 minutos con el gol de otra de sus estrellas, Kaká, forzó la prórroga y al minuto 99 el defensa Cory Gibbs rechazó con la mano un tiro del delantero de Brasil para forzar el penalti. Diego, con toda tranquilidad, superó a Keller con un tiro a media altura por la izquierda para que a los 99 minutos Brasil lograse el triunfo.
Estados Unidos se adelantó en el marcador cuando el defensa Carlos Bocanegra remató perfecto de cabeza un centro de saque de falta de Claudio Reyna en el minuto 62 de la segunda parte. Pero cuando todo el mundo creía que Estados Unidos llegaría a la final para defender el título logrado en 2002, surgió la figura de Kaká, que al minuto 89 lograba el empate al rematar un rechace que hizo el portero Kasey Keller, el primero del partido, a tiro de Ewerthon.
Estados Unidos había quedado tocado en todos los aspectos, e inclusive Brasil pudo terminar el partido en los minutos de compensación, pero Keller lo impidió. Sin embargo, todo estaba listo para el triunfo de Brasil, que se creció y comprendió que podía vengarse del 1-0 de la semifinal de Los Ángeles, en 1998, cuando Estados Unidos marcó el único gol por mediación de Preki.
La selección sub 23 de Brasil, que empató el partido a los 90 minutos con el gol de otra de sus estrellas, Kaká, forzó la prórroga y al minuto 99 el defensa Cory Gibbs rechazó con la mano un tiro del delantero de Brasil para forzar el penalti. Diego, con toda tranquilidad, superó a Keller con un tiro a media altura por la izquierda para que a los 99 minutos Brasil lograse el triunfo.
Estados Unidos se adelantó en el marcador cuando el defensa Carlos Bocanegra remató perfecto de cabeza un centro de saque de falta de Claudio Reyna en el minuto 62 de la segunda parte. Pero cuando todo el mundo creía que Estados Unidos llegaría a la final para defender el título logrado en 2002, surgió la figura de Kaká, que al minuto 89 lograba el empate al rematar un rechace que hizo el portero Kasey Keller, el primero del partido, a tiro de Ewerthon.
Estados Unidos había quedado tocado en todos los aspectos, e inclusive Brasil pudo terminar el partido en los minutos de compensación, pero Keller lo impidió. Sin embargo, todo estaba listo para el triunfo de Brasil, que se creció y comprendió que podía vengarse del 1-0 de la semifinal de Los Ángeles, en 1998, cuando Estados Unidos marcó el único gol por mediación de Preki.
