L D (EFE) "Todas las defensas son duras y la que no lo es, le falta algo para cumplir el rol. No creo que haya que ir más allá. Ser duro es una cualidad de los mejores defensas del mundo, además de otras muchas", comentaba Cambiasso. "Si se sobrepasa el rasero", seguía Cambiasso, "que marca el reglamento llegan las expulsiones. Para eso está el reglamento y afecta a todos los jugadores por igual".
En Sevilla, el Real Madrid tendrá importantes bajas en los laterales de la defensa. "Es cierto que tenemos bajas considerables, porque las ausencias de Roberto Carlos y de Michel Salgado son muy importantes, pero esperamos solucionarlas de la mejor manera posible y sacar adelante este partido que es de suma importancia para nosotros", dice. "Luego viene otro parón por los compromisos de las selecciones y todos queremos irnos dejando al equipo lo más arriba posible. Así es que estamos muy motivados para intentar conseguir los tres puntos en Sevilla", añade el argentino.
La ausencia de dos jugadores importantes permite hacer muchas combinaciones y da más posibilidades a jugadores que no juegan habitualmente. "El entrenador tomará la decisión táctica y determinará a los sustitutos que crea más convenientes. Si me toca jugar, por supuesto que trataré de hacerlo lo mejor posible, pero no me gusta jugar por lesiones o sanciones de compañeros. Mejor es que estemos todos a tope y jugar por méritos propios", explica. "Esa es una responsabilidad del entrenador, que es el encargado de hacer las alineaciones, y todos confiamos en él y en que encontrará el once más adecuado", añade Cambiasso.
El delantero uruguayo Darío Silva es uno de los jugadores del Sevilla más peligrosos. "A Darío le conocemos todos. Es la referencia de ataque para el equipo, no da una pelota por perdida y es admirable. Es un jugador que contagia. Si el delantero centro pelea todos los balones, el resto del equipo se contagia", indicaba. Cambiasso no es de los jugadores habituales en las alineaciones y cuando ingresa en el equipo tiene que suplir la falta de ritmo con una mayor intensidad en el juego. "Siempre es más sencillo jugar cuando se tiene continuidad, eso seguro. Cuando se está más de quince días sin jugar es muy complicado coger el ritmo de los compañeros, porque aunque en los entrenamientos te vacíes, no es lo mismo", concluyó Cambiasso.
En Sevilla, el Real Madrid tendrá importantes bajas en los laterales de la defensa. "Es cierto que tenemos bajas considerables, porque las ausencias de Roberto Carlos y de Michel Salgado son muy importantes, pero esperamos solucionarlas de la mejor manera posible y sacar adelante este partido que es de suma importancia para nosotros", dice. "Luego viene otro parón por los compromisos de las selecciones y todos queremos irnos dejando al equipo lo más arriba posible. Así es que estamos muy motivados para intentar conseguir los tres puntos en Sevilla", añade el argentino.
La ausencia de dos jugadores importantes permite hacer muchas combinaciones y da más posibilidades a jugadores que no juegan habitualmente. "El entrenador tomará la decisión táctica y determinará a los sustitutos que crea más convenientes. Si me toca jugar, por supuesto que trataré de hacerlo lo mejor posible, pero no me gusta jugar por lesiones o sanciones de compañeros. Mejor es que estemos todos a tope y jugar por méritos propios", explica. "Esa es una responsabilidad del entrenador, que es el encargado de hacer las alineaciones, y todos confiamos en él y en que encontrará el once más adecuado", añade Cambiasso.
El delantero uruguayo Darío Silva es uno de los jugadores del Sevilla más peligrosos. "A Darío le conocemos todos. Es la referencia de ataque para el equipo, no da una pelota por perdida y es admirable. Es un jugador que contagia. Si el delantero centro pelea todos los balones, el resto del equipo se contagia", indicaba. Cambiasso no es de los jugadores habituales en las alineaciones y cuando ingresa en el equipo tiene que suplir la falta de ritmo con una mayor intensidad en el juego. "Siempre es más sencillo jugar cuando se tiene continuidad, eso seguro. Cuando se está más de quince días sin jugar es muy complicado coger el ritmo de los compañeros, porque aunque en los entrenamientos te vacíes, no es lo mismo", concluyó Cambiasso.
