
L D (EFE) "Hay que saber escuchar lo que quiere la gente y eso no es síntoma de debilidad", ha dicho del Bosque con respecto a la posible vuelta del delantero madridista a la selección absoluta. El técnico español ha sacado conclusiones de su trayectoria y su etapa al frente de la selección ante más de 300 los alumnos de la Universidad Rey Juan Carlos en la presentación de la Cátedra de Estudios e Investigación en Derecho Deportivo puesta en marcha por la institución.
Del Bosque ha hablado abiertamente de los jugadores cuya calidad humana tiene en alta estima, como "Puyol, Senna, Xavi Alonso y Xavi, que unen su talento natural, con generosidad y orden de juego" y se ha reafirmado en su escepticismo con respecto al Balón de Oro, sin decantarse por ningún futbolista para el galardón. "Soy un poco descreído en estos temas. No creo en un trofeo individual porque es un deporte de equipo, pero tenemos jugadores muy buenos en el fútbol español", ha apuntado. No obstante, ha defendido los méritos de alguno en concreto. "Hace poco se dijo que yo le daría el premio a Xavi, pero nunca he podido yo decir eso teniendo al lado a Torres y Casillas", ha sentenciado.
Del Bosque ha mencionado los propósitos actuales de la selección española. "El objetivo más inmediato es clasificarnos para el Mundial de Suráfrica. A medio plazo, estamos buscando la Copa Confederaciones y, a largo plazo, estamos esperando el campeonato del mundo, si hemos logrado clasificarnos", ha indicado.
Del Bosque ha mencionado los propósitos actuales de la selección española. "El objetivo más inmediato es clasificarnos para el Mundial de Suráfrica. A medio plazo, estamos buscando la Copa Confederaciones y, a largo plazo, estamos esperando el campeonato del mundo, si hemos logrado clasificarnos", ha indicado.
"No creo que el público español sea racista"
El técnico español ha hecho alusión a la sanción impuesta por la UEFA al Atlético de Madrid, cuyos aficionados fueron acusados de actos violentos en las gradas, y consideró que "la mejor solución sería obviar dicha sanción" pero que "hay organismos jurídicos y de sentido común" para cerrar el asunto. Al respecto, ha dicho también que no cree "en absoluto" que el público español sea racista y que ha demostrado en muchas ocasiones "una convivencia sanísima" como la que se vio en el partido de ayer entre 'Atleti' y Liverpool. "Lo importante es educar a los ultras, no echarles", ha apuntado. En este sentido ha indicado, asimismo, que no piensa que la Federación Inglesa haya hecho un "plante" para no jugar en el Santiago Bernabéu. "Sé que Fabio Capello es un enamorado del fútbol español, y de la sociedad española, y no me encaja que haya habido discrepancias. Él sabe que esto no es verdad", dijo en alusión a la acusación de racismo en el estadio madridista Santiago Bernabéu.
"Sin buena relación entre los jugadores y el técnico, es difícil el éxito"
"Sin buena relación entre los jugadores y el técnico, es difícil el éxito"
El técnico de la absoluta, ha señalado Del Bosque, tiene "dos grandes tareas", la meramente deportiva, "de confeccionar la plantilla, seleccionar unos jugadores, establecer un sistema de juego, tener un método de entrenamiento..." Pero su papel también incluye "la dirección de personas, que deben tener un objetivo común". Asimismo, ha señalado la importancia de las relaciones personales entre ellos, "la calidad humana del entrenador y los jugadores. Que las relaciones personales se establezcan en armonía con los éxitos deportivos y mantener el buen 'rollo' del que todo el mundo hablaba este verano".
En referencia al modo de dirigir un equipo de balompié, Del Bosque ha considerado importante tener en cuenta "que los empleados que tienes a tu cargo no son empleados comunes, son especiales: son 25 tíos en una plantilla, de los cuales sólo juegan once, que tienen que mantener buenas relaciones con los demás, porque hay catorce que cada día no pueden jugar; son personas muy célebres, y cobran muchísimo dinero, en la mayoría de los casos más que aquél que los manda." Con todo esto, ha apuntado el seleccionador, "si las relaciones entre los jugadores y el técnico no son buenas, es muy difícil que el éxito llegue".
Y su manera de guiar al grupo, según ha reiterado durante su intervención, se basa en "la humanización de las relaciones", de los jugadores entre sí y con el entrenador, y en la capacidad de éste último de "ganarse la confianza" de sus acaudillados. "Es fundamental saber tratar igual a jóvenes, que a veteranos y generar un acercamiento. Que no te vean como un entrenador dogmático subido en la tarima. Además hay que conseguir que se emocionen con su trabajo, con los entrenamientos, porque los apáticos hacen mucho más daño que los malos", precisó el seleccionador.
En referencia al modo de dirigir un equipo de balompié, Del Bosque ha considerado importante tener en cuenta "que los empleados que tienes a tu cargo no son empleados comunes, son especiales: son 25 tíos en una plantilla, de los cuales sólo juegan once, que tienen que mantener buenas relaciones con los demás, porque hay catorce que cada día no pueden jugar; son personas muy célebres, y cobran muchísimo dinero, en la mayoría de los casos más que aquél que los manda." Con todo esto, ha apuntado el seleccionador, "si las relaciones entre los jugadores y el técnico no son buenas, es muy difícil que el éxito llegue".
Y su manera de guiar al grupo, según ha reiterado durante su intervención, se basa en "la humanización de las relaciones", de los jugadores entre sí y con el entrenador, y en la capacidad de éste último de "ganarse la confianza" de sus acaudillados. "Es fundamental saber tratar igual a jóvenes, que a veteranos y generar un acercamiento. Que no te vean como un entrenador dogmático subido en la tarima. Además hay que conseguir que se emocionen con su trabajo, con los entrenamientos, porque los apáticos hacen mucho más daño que los malos", precisó el seleccionador.
