
(Libertad Digital) Es la primera vez que el Getafe gana al Barcelona en Liga. Quizás no haya sido el peor momento para hacerlo, todo lo contrario que pasó el año pasado cuando lo humilló en la Copa del Rey. El mazazo fue tal que ese mismo domingo empataron contra el Betis, entregando el liderato a los blancos. Los azulones han sumado también su tercer triunfo consecutivo y dan un nuevo paso al frente para librarse del magnetismo del descenso.
Este sábado, el Getafe se pareció a lo que fue estos últimos, pero a Laudrup le ha costado mucho. Además, pareció aplicar en defensa esa receta que todos aplican contra los azulgrana y con la que casi siempre se saca tajada. Rijkaard volvió a insistir en colocar a Puyol como lateral. No confía en Oleguer, pero éste no es el lugar adecuado para su mejor defensa. Ronaldinho tampoco estuvo certero. Leo Messi quedaba como única opción. Cada vez que recibía daba sensación de peligro, pero siempre tuvo a dos hombres encima, cuando no a dos o a tres.
Así las cosas, traspasado el cuarto de hora inicial y desvelada la precariedad visitante, el Getafe aprovechó los descosidos de su rival para asemejarse al once que sonrojó al Real Madrid en la visita de no hace muchas jugadas. Uche entró en acción. Ya no importan las estadísticas como el trabajo que desarrolla el nigeriano. Hace siete días, ante Osasuna, revolucionó a su equipo, aunque no vio gol. Y siguió por esa línea ante el Barcelona. Apoyó, presionó, se ofreció. La primera ocasión clara fue suya. Pasado el cuarto de hora. Dejó en evidencia a cada zaguero que le salió al paso pero erró en el disparo, desviado por Víctor Valdés.
La respuesta visitante fue inmediata. Iniesta entró en acción. Sin oposición, dio un balón vertical a Henry, en el dibujo que más le gusta el francés, pero falló ante el Pato, un maestro en el mano a mano. En plena locura, un centro de Licht y peinado por Sousa sirvió a la pillería de Manu Del Moral, que dejó en evidencia el centro de la zaga del Barcelona para batir a Valdés. Pudo ampliar la renta el Getafe a cuatro minutos del descanso si Sousa no hubiera desperdiciado un servicio de Uche. El intermedio sacó a relucir el descontento de Rijkaard, que sentó a Thuram y situó a Puyol en el centro de la zaga. Minutos después y ante la carencia de mejoría, volvió a acusar a Ronaldinho.
No acaba un partido el brasileño. Su técnico siempre encuentra una opción mejor en el banquillo. Solicitó la entrada del mexicano Giovanni Da Silva. Su entrada no intimidó al Getafe, enchufado todavía al partido. No se salvó ni Messi, el más peligroso de los visitantes. Pero su técnico decidió apostar de lleno por la juventud y sacó también a Bojan Krkic con veinte minutos por delante. La frescura y el hambre de la juventud, soluciones de emergencia del técnico holandés que nunca contribuyeron a mejor. En ningún momento Abbondanzieri estuvo en apuros. Para mayor sonrojo, un postrero tanto del uruguayo Albín hizo más saña entre los catalanes.
Así las cosas, traspasado el cuarto de hora inicial y desvelada la precariedad visitante, el Getafe aprovechó los descosidos de su rival para asemejarse al once que sonrojó al Real Madrid en la visita de no hace muchas jugadas. Uche entró en acción. Ya no importan las estadísticas como el trabajo que desarrolla el nigeriano. Hace siete días, ante Osasuna, revolucionó a su equipo, aunque no vio gol. Y siguió por esa línea ante el Barcelona. Apoyó, presionó, se ofreció. La primera ocasión clara fue suya. Pasado el cuarto de hora. Dejó en evidencia a cada zaguero que le salió al paso pero erró en el disparo, desviado por Víctor Valdés.
La respuesta visitante fue inmediata. Iniesta entró en acción. Sin oposición, dio un balón vertical a Henry, en el dibujo que más le gusta el francés, pero falló ante el Pato, un maestro en el mano a mano. En plena locura, un centro de Licht y peinado por Sousa sirvió a la pillería de Manu Del Moral, que dejó en evidencia el centro de la zaga del Barcelona para batir a Valdés. Pudo ampliar la renta el Getafe a cuatro minutos del descanso si Sousa no hubiera desperdiciado un servicio de Uche. El intermedio sacó a relucir el descontento de Rijkaard, que sentó a Thuram y situó a Puyol en el centro de la zaga. Minutos después y ante la carencia de mejoría, volvió a acusar a Ronaldinho.
No acaba un partido el brasileño. Su técnico siempre encuentra una opción mejor en el banquillo. Solicitó la entrada del mexicano Giovanni Da Silva. Su entrada no intimidó al Getafe, enchufado todavía al partido. No se salvó ni Messi, el más peligroso de los visitantes. Pero su técnico decidió apostar de lleno por la juventud y sacó también a Bojan Krkic con veinte minutos por delante. La frescura y el hambre de la juventud, soluciones de emergencia del técnico holandés que nunca contribuyeron a mejor. En ningún momento Abbondanzieri estuvo en apuros. Para mayor sonrojo, un postrero tanto del uruguayo Albín hizo más saña entre los catalanes.
Ficha técnica del partido
Getafe, 2: Abbondanzieri, Cortés, Mario, Cata Díaz, Licht; Casquero, Pablo Hernández (Granero, m.70), De la Red, Sousa (Pallardó, m.82), Manu del Moral (Albín, m.69) y Uche
Barcelona, 0: Víctor Valdés, Puyol, Thuram (Zambrotta, m.46), Milito, Abidal, Xavi, Touré Yaya, Iniesta, Messi (Bojan, m.72), Henry y Ronaldinho (Giovanni, m.63)
Goles: 1-0, m.28: Manu Del Moral; 2-0, m.90: Albín
Árbitro: Daudén Ibáñez (Colegio aragonés). Expulsó a Zambrotta con roja directa (m.85). Mostró tarjeta amarilla a Touré Yayá, Puyol, Iniesta y Bojan, del Barcelona; y a Mario y Granero, del Getafe
Incidencias: Partido correspondiente a la duodécima jornada de Primera División disputado en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe (Madrid) ante unos 13.000 espectadores

