L D (EFE)
En la primera parte, hubo oportunidades para los dos equipos pero ninguno de ellos supo materializarlas a pesar de que algunas fueron muy claras, en especial la del rojiblanco Arturho en el minuto 30 y la de Diego Torres en el 35. El Sporting dominó durante los primeros minutos, en los que llegaron sus mejores oportunidades porque además de la mencionada de Arthuro hubo disparos peligrosos de Bauzá y Juan. Sin embargo, el Nástic mantuvo el control y creó más oportunidades a partir del minuto 30.
Iván Ania, en dos ocasiones, y Diego Torres, en la oportunidad antes mencionada, pudieron haber adelantado a su equipo en esa fase del partido. En este periodo, los rojiblancos acusaron las numerosas bajas con las que saltaron al campo y también la atípica semana vivida en la que apenas se entrenaron por las movilizaciones para exigir el cobro de los salarios que se les adeudan, que les fueron abonados el pasado viernes.
La primera jugada tras el descanso cambió radicalmente el signo del partido, al derribar Rafa a Diego Torres en un claro penalti que transformó en el 0-1 el propio delantero del equipo catalán. Este tanto acabó de descentrar a un ya poco motivado Sporting, que se vio desde entonces claramente superado por un Nástic que sin hacer nada del otro mundo llegaba con peligro a la inmediaciones de la portería de Rafa.
Una salida en falso del portero rojiblanco permitió a Diego Torres marcar a placer el cero a dos, que no sólo sentenciaba el partido, sino que fue el detonante de la primera protesta casi masiva contra los jugadores. El 0-3 definitivo llegó en otra jugada desgraciada en la que la defensa y el portero locales permitieron a Bolo marcar sin oposición.
La goleada pudo haber sido mayor si Cuéllar hubiese aprovechado un balón en el que la defensa y el portero sportinguista volvieron a hacerse un lío. Un disparo de Arthuro al larguero en el minuto 81 fue el único bagaje ofensivo del Sporting en esta segunda parte.
Iván Ania, en dos ocasiones, y Diego Torres, en la oportunidad antes mencionada, pudieron haber adelantado a su equipo en esa fase del partido. En este periodo, los rojiblancos acusaron las numerosas bajas con las que saltaron al campo y también la atípica semana vivida en la que apenas se entrenaron por las movilizaciones para exigir el cobro de los salarios que se les adeudan, que les fueron abonados el pasado viernes.
La primera jugada tras el descanso cambió radicalmente el signo del partido, al derribar Rafa a Diego Torres en un claro penalti que transformó en el 0-1 el propio delantero del equipo catalán. Este tanto acabó de descentrar a un ya poco motivado Sporting, que se vio desde entonces claramente superado por un Nástic que sin hacer nada del otro mundo llegaba con peligro a la inmediaciones de la portería de Rafa.
Una salida en falso del portero rojiblanco permitió a Diego Torres marcar a placer el cero a dos, que no sólo sentenciaba el partido, sino que fue el detonante de la primera protesta casi masiva contra los jugadores. El 0-3 definitivo llegó en otra jugada desgraciada en la que la defensa y el portero locales permitieron a Bolo marcar sin oposición.
La goleada pudo haber sido mayor si Cuéllar hubiese aprovechado un balón en el que la defensa y el portero sportinguista volvieron a hacerse un lío. Un disparo de Arthuro al larguero en el minuto 81 fue el único bagaje ofensivo del Sporting en esta segunda parte.
