
L D (EFE) Por eso tuvo la primera oportunidad clara en el primer minuto, con un barullo en el área que no supo rematar Portillo, y que la defensa despejó con muchos apuros. Los de Víctor se dieron cuenta de que no era el camino a seguir, y reaccionaron rápido, con una buena combinación entre Aimar y D'Alessandro, que Milito remató en el área pequeña, fuera. El partido estaba abierto en los primeros minutos, divertido, entretenido y con llegadas para ambos conjuntos. Navas estuvo a punto de abrir el marcador al rematar de cabeza un lanzamiento de falta. Segundos después Generelo obligó a lucirse a César, con un disparo ajustado al palo desde la frontal del área que el portero desvió a córner.
El primer disparo entre palos para los de Víctor no llegó hasta los veinte minutos, mediante de un lanzamiento de falta efectuado por D'Alessandro, que Bizzarri blocó sin problemas. Parecía que los aragoneses querían despertar de su letargo, aunque lo fueron haciendo muy lentamente. De hecho sólo lo hicieron cuando el Nàstic quitó el pie del acelerador. Aún así, el Zaragoza no podía. Las líneas de creación aragonesas estaban muy distanciadas, con lo que les era imposible penetrar en la maraña local si no era a través de un pase largo, que siempre repelía la defensa de Paco Flores.
Pinilla chutó a portería a los 44 minutos, pero sin fortuna, enviando fuera. El bagaje ofensivo de ambos conjuntos en la primera mitad fue simplemente ridículo. En la segunda mitad Víctor rectificó algunas posiciones de sus hombres, y juntó más las líneas de creación, lo que supuso que los aragoneses se hicieran, esta vez sí, con el control del partido. El Zaragoza empezó a tocar y tocar, por lo que la sensación de peligro hacia la portería de Bizzarri empezó a palparse.
Sergio García tuvo una de las primeras oportunidades de la segunda parte. Fue a los seis minutos, cuando éste se fue de sus marcadores, poniendo el balón por encima de Bizzarri. Tuvo que ser Navas quien la sacara de cabeza en boca de gol. Pero el Nàstic siempre dice la suya en estos casos, y Portillo falló la oportunidad más clara para los locales. Pinilla llevó la contra por la derecha, llegó a línea de fondo y centró. Allí estaba el de Aranjuez. Lo más difícil era fallarlo, y Portillo lo hizo cuando el estadio cantaba el gol.
El Zaragoza apretó los dientes y se fue para arriba, dejando evidente que quería conseguir los puntos como fuera. El Nàstic se defendía con uñas y dientes, y también creaba ocasiones de peligro, pero sin suerte. Los de Flores tuvieron unos minutos de inspiración mediada la segunda mitad, pero siempre les faltó ese punto de suerte de cara al remate. Gil y Campano lo intentaron por bandas, pero siempre sin suerte y sin llegar a centrar buscando el remate.
Víctor lo puso todo sobre el césped para apuntillar, dando entrada a Movilla y a Óscar, buscando el control en el centro del campo, y llegada desde atrás con más claridad. El caso es que nunca llegó el equipo maño a dominar ni el esférico, ni el 'tempo' del encuentro. De hecho cada vez fue más a remolque, a merced de un Nàstic que evidenció en cada jugada de ataque su falta de calidad. Milito tuvo una de las pocas oportunidades de la segunda mitad a los 34' minutos, rematando de cabeza y de forma desviada un centro de Ewerthon. No hizo demasiado más ofensivamente el conjunto aragonés, y lo pagó caro. Portillo marcó de cabeza tras un lanzamiento de esquina en una de las llegadas de los locales.
El equipo de Víctor se dio cuenta entonces de lo que había hecho, o más bien de lo que no había hecho, y se lanzó de forma desesperada hacia la portería de Bizzarri. Éste tuvo que lucirse tras un disparo desde la frontal de Óscar poco después del gol, y el encuentro se convirtió en un asedio total, aunque infructuoso. La última fue para Zapater desde la frontal, pero su lanzamiento se fue alto, rozando el larguero.
Ficha técnica del partido
Gimnàstic, 1: Bizzarri, Calvo, Navas, Matellán, Marco, Campano (Rubén Castro, m.65), Chabaud, Generelo (Merino, m.76), Gil, Pinilla (Grahn, m.79), y Portillo
Real Zaragoza, 0: César, Diogo, Herrero, Milito, Juanfran, Celades (Movilla, m.61), Zapater, Sergio García (Ewerthon, m.61), Aimar (Óscar, m.71), D'alessandro y Diego Milito
El primer disparo entre palos para los de Víctor no llegó hasta los veinte minutos, mediante de un lanzamiento de falta efectuado por D'Alessandro, que Bizzarri blocó sin problemas. Parecía que los aragoneses querían despertar de su letargo, aunque lo fueron haciendo muy lentamente. De hecho sólo lo hicieron cuando el Nàstic quitó el pie del acelerador. Aún así, el Zaragoza no podía. Las líneas de creación aragonesas estaban muy distanciadas, con lo que les era imposible penetrar en la maraña local si no era a través de un pase largo, que siempre repelía la defensa de Paco Flores.
Pinilla chutó a portería a los 44 minutos, pero sin fortuna, enviando fuera. El bagaje ofensivo de ambos conjuntos en la primera mitad fue simplemente ridículo. En la segunda mitad Víctor rectificó algunas posiciones de sus hombres, y juntó más las líneas de creación, lo que supuso que los aragoneses se hicieran, esta vez sí, con el control del partido. El Zaragoza empezó a tocar y tocar, por lo que la sensación de peligro hacia la portería de Bizzarri empezó a palparse.
Sergio García tuvo una de las primeras oportunidades de la segunda parte. Fue a los seis minutos, cuando éste se fue de sus marcadores, poniendo el balón por encima de Bizzarri. Tuvo que ser Navas quien la sacara de cabeza en boca de gol. Pero el Nàstic siempre dice la suya en estos casos, y Portillo falló la oportunidad más clara para los locales. Pinilla llevó la contra por la derecha, llegó a línea de fondo y centró. Allí estaba el de Aranjuez. Lo más difícil era fallarlo, y Portillo lo hizo cuando el estadio cantaba el gol.
El Zaragoza apretó los dientes y se fue para arriba, dejando evidente que quería conseguir los puntos como fuera. El Nàstic se defendía con uñas y dientes, y también creaba ocasiones de peligro, pero sin suerte. Los de Flores tuvieron unos minutos de inspiración mediada la segunda mitad, pero siempre les faltó ese punto de suerte de cara al remate. Gil y Campano lo intentaron por bandas, pero siempre sin suerte y sin llegar a centrar buscando el remate.
Víctor lo puso todo sobre el césped para apuntillar, dando entrada a Movilla y a Óscar, buscando el control en el centro del campo, y llegada desde atrás con más claridad. El caso es que nunca llegó el equipo maño a dominar ni el esférico, ni el 'tempo' del encuentro. De hecho cada vez fue más a remolque, a merced de un Nàstic que evidenció en cada jugada de ataque su falta de calidad. Milito tuvo una de las pocas oportunidades de la segunda mitad a los 34' minutos, rematando de cabeza y de forma desviada un centro de Ewerthon. No hizo demasiado más ofensivamente el conjunto aragonés, y lo pagó caro. Portillo marcó de cabeza tras un lanzamiento de esquina en una de las llegadas de los locales.
El equipo de Víctor se dio cuenta entonces de lo que había hecho, o más bien de lo que no había hecho, y se lanzó de forma desesperada hacia la portería de Bizzarri. Éste tuvo que lucirse tras un disparo desde la frontal de Óscar poco después del gol, y el encuentro se convirtió en un asedio total, aunque infructuoso. La última fue para Zapater desde la frontal, pero su lanzamiento se fue alto, rozando el larguero.
Ficha técnica del partido
Gimnàstic, 1: Bizzarri, Calvo, Navas, Matellán, Marco, Campano (Rubén Castro, m.65), Chabaud, Generelo (Merino, m.76), Gil, Pinilla (Grahn, m.79), y Portillo
Real Zaragoza, 0: César, Diogo, Herrero, Milito, Juanfran, Celades (Movilla, m.61), Zapater, Sergio García (Ewerthon, m.61), Aimar (Óscar, m.71), D'alessandro y Diego Milito
Gol: 1-0, m. 83: Portillo.
Árbitro: Fernández Borbalán, del colegio andaluz. Mostró cartulina amarilla a Aimar, Gabi Milito, Diogo y Portillo.
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima jornada de Primera disputado en el Nou Estadi de Tarragona ante 14.000 espectadores. Presencia de unos 1.500 seguidores aragoneses en el estadio tarraconense. El Presidente de la Generalitat, José Montilla, presidió el encuentro.
Árbitro: Fernández Borbalán, del colegio andaluz. Mostró cartulina amarilla a Aimar, Gabi Milito, Diogo y Portillo.
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima jornada de Primera disputado en el Nou Estadi de Tarragona ante 14.000 espectadores. Presencia de unos 1.500 seguidores aragoneses en el estadio tarraconense. El Presidente de la Generalitat, José Montilla, presidió el encuentro.
