
L D (EFE) El equipo de Víctor Muñoz ha mejorado notablemente con respecto a los últimos encuentros, en los que anduvo perdido y sin alma, y recordó al Zaragoza de las primeras jornadas, con más juego, coraje y llegada a la meta rival ante un enemigo de la parte de arriba de la clasificación al que barrió en una gran segunda mitad, aunque le faltó acierto rematador para haber obtenido una mayor justicia a los realizado por uno y otro conjunto. Un equipo aragonés al que el pase copero y la victoria en la pasada jornada contra el Cádiz parecen haberle dado nuevos bríos, inició el encuentro con una mayor presión sobre su rival que en anteriores encuentros en casa.
El Celta también agobiaba con fuerza cuando la posesión del esférico era local, por lo que todo el juego se concentraba en la zona medular, pero los buenos movimientos de unos y otros permitían acercamientos a las áreas y, aunque sin excesivo peligro, que se viera un fútbol dinámico. En los primeros veinte minutos fueron los hombres de Fernando Vázquez los que gozaron de un par de buenas opciones, pero el meta local César Sánchez se encargó de abortarlas con dos felices intervenciones.
Sobrepasada la mitad de este periodo el Real Zaragoza comenzó a encontrar huecos en el sistema de contención gallego y a hacerse con las riendas del juego, lo que le supuso gozar también de un par de oportunidades que fueron las más claras del primer periodo. En la primera, en el minuto 27, el brasileño Ewerthon de Souza rompió el fuera de juego y colocó el esférico entre las piernas del meta José Manuel Pinto, aunque éste logró tocar lo justo para desviar el balón a córner, y en el 35 su compatriota Álvaro Maior remató de cabeza un saque de esquina que el lateral Ángel López evitó que se colara en su portería.
En la segunda mitad, y a pesar de que en los primeros minutos el equipo vigués pareció salir mejor posicionado sobre el césped, el conjunto maño fue muy superior en todos los terrenos a su rival y acumuló ocasión tras ocasión como para haber goleado al Celta. Sin embargo, solo acertó con el tanto de Ewerthon que supone oro para un Zaragoza muy necesitado de puntos.
El Celta también agobiaba con fuerza cuando la posesión del esférico era local, por lo que todo el juego se concentraba en la zona medular, pero los buenos movimientos de unos y otros permitían acercamientos a las áreas y, aunque sin excesivo peligro, que se viera un fútbol dinámico. En los primeros veinte minutos fueron los hombres de Fernando Vázquez los que gozaron de un par de buenas opciones, pero el meta local César Sánchez se encargó de abortarlas con dos felices intervenciones.
Sobrepasada la mitad de este periodo el Real Zaragoza comenzó a encontrar huecos en el sistema de contención gallego y a hacerse con las riendas del juego, lo que le supuso gozar también de un par de oportunidades que fueron las más claras del primer periodo. En la primera, en el minuto 27, el brasileño Ewerthon de Souza rompió el fuera de juego y colocó el esférico entre las piernas del meta José Manuel Pinto, aunque éste logró tocar lo justo para desviar el balón a córner, y en el 35 su compatriota Álvaro Maior remató de cabeza un saque de esquina que el lateral Ángel López evitó que se colara en su portería.
En la segunda mitad, y a pesar de que en los primeros minutos el equipo vigués pareció salir mejor posicionado sobre el césped, el conjunto maño fue muy superior en todos los terrenos a su rival y acumuló ocasión tras ocasión como para haber goleado al Celta. Sin embargo, solo acertó con el tanto de Ewerthon que supone oro para un Zaragoza muy necesitado de puntos.
Ficha técnica del partido
Celta, 0: Pinto; Angel, Sergio, Lequi, Placente; Oubiña, Iriney (Jorge, min.83); Núñez (Contreras, min.83), Canobbio, Silva (Javi Guerrero, min.83); y Baiano
Gol: 1-0. min.76. Ewerthon
Árbitro: Medina Cantalejo, del C.T. Andaluz. Amonestó con tarjeta amarilla al local Cuartero y a los visitantes Lequi, Sergio e Iriney
Incidencias: partido correspondiente a la decimoquinta jornada de liga, disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 28.000 espectadores
