L D (EFE)
Preguntado en la rueda de prensa de la FIA en la jornada previa al comienzo de los entrenamientos y las clasificaciones, Alonso explicaba que esta temporada "se han superado las expectativas" creadas. "Hemos mejorado y hemos logrado más de lo que se esperaba. Ahora en estas dos últimas pruebas espero poder disfrutar y, por qué no, creo que aún se puede pensar en un podio", declaraba el asturiano, de 22 años, que hace un mes, en el Gran Premio de Hungría, se convirtió en el primer español y en el piloto más joven de la historia en adjudicarse una carrera en la categoría reina del motor.
Alonso se enfrentará al legendario circuito de Indianápolis por segunda vez en su carrera. Hace dos años, cuando pilotaba cedido en Minardi, salió en decimoséptima posición y tuvo que abandonar por la rotura de un semieje. "Creo que ésta será una carrera dura para nosotros, porque las características no son fantásticas para nuestro coche. No obstante, soy muy optimista en cuanto a la efectividad de nuestros neumáticos (Michelin) y el coche presentará aquí una pequeña evolución en el motor, que tendrá algo más de potencia", comentaba el piloto de la escudería que dirige el italiano Flavio Briatore.
"No obstante, el hecho de que haya tres pilotos -el alemán Michael Schumacher (Ferrari), el colombiano Juan Pablo Montoya (Williams BMW) y el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes)- que se están jugando el título mundial, tampoco nos ayudará mucho aquí en Indianápolis", explica. "En Monza estuvo bien mi actuación, porque salí atrás del todo y nada más empezar, en la salida, tuve un accidente que me hizo perder una vuelta -tuvo que entrar en boxes- y después tuve otro en una chicane y aun así pude acabar en octava posición con un coche que estaba mal", dice el piloto de Oviedo, que este año ha ganado en Hungría, fue segundo en Barcelona y logró dos podio más en Malasia -donde firmó la pole más joven de la historia- y en Brasil. "Aquí tendremos la ventaja de ser una da las escuderías que efectúa la sesión de entrenamientos (privados) del viernes a primera hora de la mañana", añade.
Alonso, que opinó que este Mundial está más abierto que nunca y que en su desenlace jugarán un papel fundamental las neumáticos, no quiso, sin embargo, "mojarse" y citar un favorito. El asturiano -que protagonizaba la anécdota divertida de la rueda de prensa, cuando, al pedir los reporteros gráficos que posasen juntos Schumacher, Montoya y Raikkonen saludaba por encima de ellos-, ha explicado que su triunfo en Hungría le ha cambiado, "pero no tanto". "Al ser ésta la primera victoria de un español, estás un día en todas las televisiones y los periódicos y eso hace que la gente te reconozca más, pero eso tampoco es un problema porque la Fórmula Uno no es tan grande en España", comentaba el calculador piloto asturiano. "Además la gente que te conoce te respeta y eso está bien", concluyó Fernando Alonso.
Alonso se enfrentará al legendario circuito de Indianápolis por segunda vez en su carrera. Hace dos años, cuando pilotaba cedido en Minardi, salió en decimoséptima posición y tuvo que abandonar por la rotura de un semieje. "Creo que ésta será una carrera dura para nosotros, porque las características no son fantásticas para nuestro coche. No obstante, soy muy optimista en cuanto a la efectividad de nuestros neumáticos (Michelin) y el coche presentará aquí una pequeña evolución en el motor, que tendrá algo más de potencia", comentaba el piloto de la escudería que dirige el italiano Flavio Briatore.
"No obstante, el hecho de que haya tres pilotos -el alemán Michael Schumacher (Ferrari), el colombiano Juan Pablo Montoya (Williams BMW) y el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes)- que se están jugando el título mundial, tampoco nos ayudará mucho aquí en Indianápolis", explica. "En Monza estuvo bien mi actuación, porque salí atrás del todo y nada más empezar, en la salida, tuve un accidente que me hizo perder una vuelta -tuvo que entrar en boxes- y después tuve otro en una chicane y aun así pude acabar en octava posición con un coche que estaba mal", dice el piloto de Oviedo, que este año ha ganado en Hungría, fue segundo en Barcelona y logró dos podio más en Malasia -donde firmó la pole más joven de la historia- y en Brasil. "Aquí tendremos la ventaja de ser una da las escuderías que efectúa la sesión de entrenamientos (privados) del viernes a primera hora de la mañana", añade.
Alonso, que opinó que este Mundial está más abierto que nunca y que en su desenlace jugarán un papel fundamental las neumáticos, no quiso, sin embargo, "mojarse" y citar un favorito. El asturiano -que protagonizaba la anécdota divertida de la rueda de prensa, cuando, al pedir los reporteros gráficos que posasen juntos Schumacher, Montoya y Raikkonen saludaba por encima de ellos-, ha explicado que su triunfo en Hungría le ha cambiado, "pero no tanto". "Al ser ésta la primera victoria de un español, estás un día en todas las televisiones y los periódicos y eso hace que la gente te reconozca más, pero eso tampoco es un problema porque la Fórmula Uno no es tan grande en España", comentaba el calculador piloto asturiano. "Además la gente que te conoce te respeta y eso está bien", concluyó Fernando Alonso.
