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Las pesadillas de infancia de Shevchenko: "Todos mis amigos murieron"

La leyenda ucraniana, ex del Milan y Chelsea, desnuda su cruda infancia en un libro.

La leyenda ucraniana, ex del Milan y Chelsea, desnuda su cruda infancia en un libro.
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Andriy Shevchenko, leyenda ucraniana, ha destapado su vida personal y su trayectoria en su nuevo libro La mia vita, il mio calcio. Shevchenko ha hablado sobre su libro en Corriere Della Sera.

Uno de los aspectos que más llaman la atención de su libro es el hecho de lo que supuso para él crecer a 200 kilómetros de la central nuclear de Chernóbil, donde se produjo el accidente nuclear en 1986: "Espero no sorprender a nadie si digo que todo me parecía normal. Yo tenía diez años. Me divertí como un loco jugando al fútbol en todas partes, me llevaron a la academia del Dynamo de Kiev, pero luego explotó el reactor 4 y nos llevaron a todos. Aún siento angustia, llegaron autobuses de la URSS y nos llevaron a todos los niños entre 6 y 15 años. Me vi a 1.500 kilómetros de casa y recuerdo vivirlo como si estuviese en una película".

El ex de Milan y Chelsea, explica cómo fue vivir en la URSS: "No estuvo mal, mucha escuela y mucho deporte por todos lados. Era un país cerrado que te hacía ser cerrado".

Shevchenko convivió en la nueva vida de la URSS con muchos de sus amigos de la infancia de Kiev, pero no todos lograron salir adelante: "En mi barrio empecé a tener cada vez menos. Murieron todos, no por radiación, sino por alcohol, drogas, problemas con armas... Las grietas en el muro de la URSS eran cada vez más grandes. El mundo que conocíamos se derrumbaba y mis amigos, como toda mi gente, ya no creían en nada y se perdieron. El amor de mis padres y el fútbol me salvaron".

Shevchenko considera que conseguir salir de la URSS y ver que existía otro mundo completamente diferente al conocía, fue la clave para poder convertirse en futbolista profesional. El viaje que hizo con tan solo 12 años a Italia para jugar un torneo, le marcó para siempre: "Jugamos un torneo en una ciudad que se llamaba Agropoli. La gente nos sonrió, nos trató muy bien, aunque nos derretimos como la nieve al sol. Me di cuenta de que mi destino estaba allí".

Si el viaje a Italia con 12 años fue fundamental, no menos importante para su desarrollo profesional en el mundo del fútbol fue su padrino, Valeri Lobanovski, exjugador y exentrenador de fútbol ucraniano que dirigió al Dynamo o la selección: "Sigue siendo parte de mi vida, estuvo a mi lado en una época difícil. Era algo más que un maestro severo. Recuerdo que nos ordenaba hacer decenas de repeticiones de lo que llamábamos 'Escalada de la Muerte', con pendientes del 16%. El que no vomitaba, no jugaba de titular. Era duro, pero íntegro, y aprendimos mucho de él".

Su gran lunar como futbolista

El episodio más duro del que fue balón de oro allá por 2005 fue, sin duda, la final de la Champions que perdió con el Milan ante el Liverpool, tras remontar el equipo que entonces dirigía Rafa Benítez un 0-3 al descanso: "La herida sigue sangrando, me molesta que dijesen que nos dejamos llevar por la euforia. Maldini dijo al descanso que tuviésemos cuidado. Los primeros meses posteriores a la final me despertaba gritando en mitad de la noche pensando en ello. Ahora que soy entrenador pienso en esos minutos en los que nos marcaron 3 goles. No es una crítica a Ancelotti, pero yo habría parado el juego, cambiado a alguien...".

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