
Memphis Depay tiene pie y medio fuera del Barcelona. El jugador ya ha llegado a un acuerdo con el Atlético de Madrid para aterrizar en el Metropolitano este mes de enero. El obstáculo del club rojiblanco ahora es el Barça, con quien deberá negociar en los próximos días.
El conjunto azulgrana no le quiere poner facilidades al Atlético. Los últimos negocios con los madrileños no les han salido bien a los culés, y la polémica con Griezmann sigue muy presente en la cabeza de los dirigentes. El holandés termina contrato en junio, pero el Barça no piensa regalar un delantero a un equipo rival.
La directiva colchonera ha llegado a un acuerdo de dos años y medio con el ex del Lyon. El delantero está feliz en España y prefiere seguir en LaLiga en vez de marcharse a Italia. El futbolista rechazó hace unas días la posibilidad de irse al Inter de Milán, una opción que gustaba en Barcelona.
El Atlético está con urgencias en la parte ofensiva tras las salidas de Joao Félix y Matheus Cunha. El Barça lo sabe, y el cuerpo técnico quiere aprovechar la negociación por Depay para incluir a algún jugador rojiblanco.
"Carrasco quiere jugar en el Barcelona"
El deseo de Xavi es Yannick Carrasco, y es que el belga todavía no ha renovado con su equipo y termina contrato en 2024. Pini Zahavi, agente del futbolista, ha asegurado esta tarde en Bélgica que Carrasco quiere jugar en el Barça y que ya se están llevando las negociaciones para que eso ocurra. El centrocampista no está cuajando una buena temporada a las órdenes de Simeone y estaría encantado de recalar en las filas de los de Xavi.
La otra opción que maneja Mateu Alemany es pedir dinero: Depay llegó libre en 2021, pero el futbolista tiene un valor considerable. Un traspaso que se acerque a los 10 millones de euros contentaría a la directiva culé. Esa cifra es la que ha percibido el Atlético con la cesión de Joao Félix al Chelsea (11 millones de euros).

