Menú

El Real Madrid se lleva el derbi ante el Atlético para citarse con el Barça en la final (1-2)

El golazo de falta de Valverde y el tanto de Rodrygo dan una victoria muy sufrida a los blancos ante un rival que fue mejor pero no tuvo puntería.

El golazo de falta de Valverde y el tanto de Rodrygo dan una victoria muy sufrida a los blancos ante un rival que fue mejor pero no tuvo puntería.
Fede Valverde celebra su golazo al Atlético en la segunda semifinal de la Supercopa de España en Yeda. | EFE

El Real Madrid estará en la final de la Supercopa de España por quinta vez consecutiva. Han conseguido los blancos el billete tras sobrevivir a un derbi áspero, espeso y por momentos asfixiante ante un Atlético de Madrid que ha vuelto a morir en la orilla (1-2).

En Yeda, bajo el foco dorado del fútbol negocio, los blancos ganaron con lo justo, con lo mínimo y con lo que casi siempre les basta: un fogonazo inicial, una transición letal y un ejercicio final de resistencia que rozó el colapso. Valverde abrió la cuenta prontísimo con un auténtico misil y Rodrygo amplió la diferencia antes de que Sorloth acortara distancias solo tres minutos después. El Atlético fue superior en líneas generales pero le faltó puntería. Además, Courtois, como tantas noches, sostuvo la nave blanca.

Un misil para empezar a mandar

El partido quedó marcado cuando aún no había tomado forma. Minuto 2, falta lejana, barrera mal perfilada y un Fede Valverde que decidió dinamitar la semifinal a cañonazos. El uruguayo armó la pierna sin pedir permiso y soltó un latigazo que atravesó el aire caliente de Arabia Saudí hasta incrustarse en la red de Oblak. Golpe seco, definitivo, de esos que no solo alteran el marcador, sino también el plan emocional de un derbi.

El Real Madrid se encontró de golpe con lo que más le gusta en noches así: ventaja temprana y escenario para especular. El Atlético, obligado a llevar el peso, aceptó el reto con más energía que claridad.

El Atlético empuja y el Madrid se protege

A partir del 0-1, el guion fue reconocible. El equipo de Xabi Alonso reculó a un bloque medio, cedió balón y apostó por resistir. Con él fue espeso; sin él, calculador. Los rojiblancos buscaron sobre todo el recurso más evidente: centros laterales hacia Sorloth, un gigante que chocó una y otra vez contra Rüdiger y Asencio… y contra un Courtois soberbio.

El noruego tuvo las más claras antes del descanso. Dos cabezazos que pudieron cambiar la historia: uno lo sacó el belga con una mano milagrosa y el otro, en un remate a solo un metro de la portería, se perdió por encima del larguero. El Atlético empujaba, el Madrid aguantaba y Vinícius vivía su propio partido, más pendiente del duelo verbal con Simeone que de afinar en el área. De nuevo el brasileño estuvo desaparecido en combate antes de acabar siendo sustituido.

Rodrygo perdona… y luego ajusticia

El Real Madrid también tuvo sus oportunidades al espacio. En una de ellas, Rodrygo se plantó solo ante Oblak tras un recorte exquisito a Gallagher, pero disparó manso, casi pidiendo perdón. Vinícius erró después un remate claro. Eran avisos de un equipo que no mandaba, pero sabía dónde hacer daño.

Tras el descanso, Simeone movió piezas y el Atlético encerró aún más a su rival. Parecía cuestión de tiempo. Y entonces llegó el zarpazo que define a este Madrid. Minuto 55: Valverde, omnipresente, filtró un pase tenso; Rodrygo atacó la diagonal, controló, ganó la posición y esta vez no falló. Dos toques para firmar el 0-2.

Sorloth devuelve el vértigo

Todo el pescado parecía vendido, pero nada más lejos de la realidad. Apenas tres minutos después, una mala defensa por el costado —otra más— permitió que Giuliano Simeone encontrara a Sorloth en el segundo palo. El noruego ganó la posición y fusiló a Courtois. El Atlético volvía a creer y el Real Madrid, a temblar.

A partir de ahí, el derbi se convirtió en un ejercicio de resistencia blanca. Xabi Alonso recompuso una defensa de circunstancias, dobló laterales, pidió sacrificio y aceptó sufrir. Mucho. El Atlético acumuló ocasiones: una chilena de Griezmann interceptada por Courtois, un disparo seco de Llorente, un tiro cruzado de Julián Álvarez, ya en el descuento... Todas encontraron respuesta, bloqueo o desvío.

Pidiendo la hora hacia otra final

El cansancio se apoderó del partido. El Real Madrid intentó dormirlo con posesiones largas, más necesarias que brillantes. El Atlético, con algo más de energía, buscó el último empujón. No llegó. Tchouaméni apareció como central improvisado para evitar el empate y Courtois cerró la persiana en el momento exacto.

El pitido final confirmó lo que parecía escrito desde el minuto 2: el Real Madrid estará en otra final. Quinta consecutiva. De nuevo ante el FC Barcelona. De nuevo con más dudas que certezas futbolísticas, pero con la sensación intacta de que, en este tipo de noches, sigue sabiendo sobrevivir mejor que nadie. El Atlético se va otra vez sin premio, con más remates que acierto y con la amarga impresión de haber hecho méritos suficientes para algo más. El Madrid, en cambio, seguirá en Yeda. Porque incluso cuando juega poco, cuando sufre mucho y cuando pide la hora, sigue encontrando un botín que quizá no merezca.


Ficha técnica

Atlético de Madrid, 1: Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri (Nahuel Molina, m.80); Giuliano, Koke (Cardoso, m.60), Gallagher (Le Normand, m.46), Baena (Griezmann, m.60); Julián Álvarez y Sorloth
Real Madrid, 2: Courtois; Valverde, Asencio (Mendy, m.69), Rüdiger (Fran García, m.69), Carreras; Tchouaméni, Camavinga (Ceballos, m.87), Bellingham; Rodrygo (Mastantuono, m.80), Gonzalo y Vinícius (Arda Güler, m.80)

Goles: 0-1, m.2: Valverde; 0-2, m.55: Rodrygo; 1-2, m.58: Sorloth
Árbitro: Mateo Busquets (Comité balear). Amonestó a Diego Simeone (m.80), por parte del Atlético de Madrid y a Vinícius (m.80), en el Real Madrid
Incidencias: Segunda semifinal de la Supercopa de España disputada en el Estadio Rey Abdullah de Yeda (Arabia Saudí) ante 55.651 espectadores

Temas

En Deportes

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal