
Los jugadores del Manchester City devolverán el importe de las entradas a los aficionados que se desplazaron hasta la ciudad de Bodø, en Noruega, para ver al equipo disputar la séptima jornada de la Champions League. Los de Guardiola perdieron 3-1 ante el Bodø/Glimt y se sitúan undécimos en la clasificación con 13 puntos.
Pep Guardiola reconoció después del encuentro que tiene la sensación de que "todo va mal" para su equipo, puesto que también venían de perder en el derbi de Mánchester por 2 a 0. Como gesto hacia su afición, la plantilla ha decidido asumir el coste de las entradas de los 374 seguidores que viajaron hasta la ciudad noruega, con un precio de 33 dólares cada entrada. En total, 12.342 dólares – unos 14.000 euros –.
Las palabras de los capitanes
Los capitanes emitieron un comunicado conjunto: "Nuestros aficionados lo son todo para nosotros. Somos conscientes del sacrificio que hacen cuando nos acompañan por todo el mundo, tanto en casa como fuera, y nunca lo daremos por sentado. Son los mejores aficionados del mundo", señalaron Bernardo Silva, Rúben Dias, Rodri y Erling Haaland.
"También somos conscientes de que fue un desplazamiento muy largo y de que nuestros seguidores nos apoyaron en condiciones de frío extremo durante una noche muy complicada sobre el césped. Cubrir el coste de las entradas es lo mínimo que podemos hacer. Ahora estamos preparados para luchar el sábado ante el Wolverhampton y el próximo miércoles frente al Galatasaray en el Etihad", añadieron.
We couldn’t let your support go unanswered, now we have to turn this around together https://t.co/yG1LcoPrtv
— Erling Haaland (@ErlingHaaland) January 21, 2026
Kevin Parker, representante oficial de la afición del Manchester City, recibió la iniciativa de manera positiva: "Nuestros aficionados viajarían hasta el fin del mundo para apoyar al equipo, y lo demostraron una vez más en el Círculo Polar Ártico. Bodo no es un destino fácil y las temperaturas bajo cero hicieron que fuera una noche especialmente dura en todos los sentidos", aseguró. Cabe destacar que no existen vuelos directos y los aficionados tuvieron que hacer escalas, por lo que el tiempo de desplazamiento puede extenderse a las nueve horas.


