
Lo que debía ser una fiesta del fútbol madrileño este domingo 15 de febrero se ha convertido en un conflicto institucional y logístico de primer nivel. El Estadio de Vallecas no ha superado la auditoría técnica de LaLiga, lo que obliga al Rayo Vallecano a desplazarse hasta el Estadio Ontime Butarque, en Leganés, para disputar su partido de la jornada 24 frente al Atlético de Madrid.
La decisión, comunicada de urgencia la noche del jueves, ha caído como un jarro de agua fría en la barriada madrileña. Aunque el club vallecano realizó trabajos intensivos durante la última semana para sustituir el césped, los informes de técnicos independientes y de LaLiga son tajantes: el terreno de juego no garantiza la integridad física de los futbolistas ni del equipo arbitral. El riesgo de lesiones, según la patronal, es inasumible.
NOTA DE PRENSA🚨
Sobre el partido Rayo Vallecano - Atlético de Madrid de la jornada 24 de #LALIGAEASPORTS.Terminada la auditoría e inspección del terreno de juego del Estadio de Vallecas, a pesar de los trabajos realizados, el mismo no reúne las garantías para la celebración… pic.twitter.com/NyjQcZ2BQo
— LALIGA Corporativo (@LaLigaCorp) February 12, 2026
Un "destierro" con consecuencias
La reacción del Rayo Vallecano, presidido por Raúl Martín Presa, no se ha hecho esperar. A través de un comunicado oficial, el club ha mostrado su "absoluta disconformidad" con una medida que califican de desproporcionada. Para la entidad franjirroja, este traslado genera tres tipos de daños directos:
-
Sociales: Obliga a miles de abonados a desplazarse fuera de su barrio en un margen de apenas 48 horas.
-
Deportivos: El Rayo pierde el "factor campo" y la presión ambiental de Vallecas en un duelo clave contra un rival de la talla del Atlético de Madrid.
-
Económicos: Los costes logísticos y la gestión de accesos suponen un golpe financiero imprevisto para el club.
Comunicado oficialhttps://t.co/3gkzHeW8mj pic.twitter.com/VtNg8clebf
— Rayo Vallecano (@RayoVallecano) February 12, 2026
El "Ladrillo" del conflicto: ¿Por qué falló el césped?
A pesar de los esfuerzos del club por resembrar el terreno tras los problemas que ya impidieron la visita del Real Oviedo anteriormente, las condiciones climatológicas adversas de las últimas dos semanas han sido el factor determinante. El nuevo césped no ha logrado "enraizar" correctamente, dejando zonas inestables que actúan como trampas para los tobillos de los jugadores. LaLiga ha priorizado el cumplimiento de la normativa de seguridad y salud, subrayando que la igualdad competitiva pasa por tener un tapete en condiciones profesionales.
Información crítica para el abonado
Ante la imposibilidad de jugar en casa, el Rayo Vallecano ha confirmado que facilitará el acceso a sus abonados al estadio del CD Leganés. No obstante, el procedimiento de canje de entradas o acceso directo sigue siendo una incógnita que se resolverá a lo largo de este viernes 13 de febrero.
La logística para mover a una masa social tan fiel como la vallecana hasta Butarque representa un reto organizativo sin precedentes para el club en tiempos recientes. Mientras tanto, LaLiga insiste en que lamenta el impacto en los aficionados, pero mantiene que actuar con "rigor y responsabilidad" era la única salida para evitar un mal mayor en forma de lesiones graves.
El partido se mantiene en su horario original: domingo 15 de febrero a las 16:15 horas. Vallecas tendrá que esperar, mientras que Butarque se prepara para recibir un derbi atípico marcado por la indignación y la urgencia.

