
Este sábado, el FC Barcelona ha enviado una carta formal a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en la que expresa su "más contundente protesta" por lo que considera una reiteración de actuaciones arbitrales perjudiciales y carentes de criterio homogéneo. El escrito, dirigido al presidente federativo, al presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), al responsable del VAR y al director de la Asesoría Jurídica, está firmado por el presidente interino azulgrana, Rafael Yuste.
La misiva, estructurada en cinco puntos, cuestiona el funcionamiento del VAR y la falta de transparencia en decisiones recientes, con especial énfasis en el gol anulado a Pau Cubarsí en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid.
Disparidad de criterios disciplinarios
El primer bloque de la carta denuncia falta de coherencia en el criterio disciplinario. El club sostiene que existen decisiones dispares ante acciones de naturaleza idéntica, especialmente en sanciones y expulsiones, lo que genera sensación de doble rasero. Como ejemplo, compara acciones similares que recibieron distinto castigo, entre ellas una entrada que supuso expulsión en la final de la Supercopa y otra que no fue sancionada con la misma severidad días después.
El Barça considera que esta disparidad vulnera los principios de equidad, igualdad y seguridad jurídica que deben regir la competición. En este contexto, también se cuestiona que determinadas jugadas sí sean revisadas en el monitor por el árbitro de campo y otras no, sin un criterio claro y uniforme.
Las manos y la incoherencia en el área
El segundo punto se centra en la interpretación de las manos dentro del área. El club denuncia incoherencias incluso en partidos arbitrados por el mismo colegiado. En la carta se adjuntan imágenes de acciones pasadas y actuales para ilustrar diferencias en la aplicación del reglamento.
La entidad azulgrana subraya que la unificación de criterios en este tipo de jugadas alimenta la percepción de inseguridad y desigualdad. En paralelo, recuerda que en otras competiciones o partidos recientes sí se han señalado penaltis en acciones que considera similares o incluso menos evidentes.
El foco en el VAR y la transparencia
El tercer y cuarto apartado abordan lo que el club define como "acumulación de errores relevantes" y dudas sobre la aplicación tecnológica del VAR. El Barça expresa preocupación por decisiones milimétricas y por el funcionamiento del fuera de juego semiautomático en el tanto anulado a Cubarsí, invalidado tras siete minutos y con trazado manual de líneas debido, según se explicó, a problemas en la calibración automática.
Pero además, el club cuestiona la falta de publicación de determinados audios del VAR y reclama que se hagan públicos de forma íntegra para garantizar transparencia. También pide explicaciones sobre cómo se determinaron las líneas en la acción del Metropolitano y qué momento exacto fue considerado para señalar la posición antirreglamentaria.
Además, se lamenta que en jugadas polémicas, como un posible penalti sobre Lamine Yamal ante el Mallorca, el árbitro no fuese llamado a revisar la acción, mientras que en otras situaciones sí se recurre al monitor para decisiones determinantes.
Propuestas y contexto competitivo
En el quinto punto, el Barcelona propone la creación de un reglamento disciplinario específico para árbitros que contemple consecuencias públicas y transparentes en casos de errores graves. El club insiste en que no cuestiona la profesionalidad arbitral, sino que actúa "por el bien común y de la competición" con el objetivo de reforzar la credibilidad del sistema.
La carta también se enmarca en un clima de tensión arbitral en el fútbol español. Desde el entorno azulgrana se percibe que otros clubes, como el Real Madrid, mantienen una presión constante a través de sus canales oficiales, mientras se producen decisiones controvertidas como penaltis señalados en partidos recientes.
El documento fue impulsado desde el área deportiva, con Deco como ideólogo, validado por Rafael Yuste y redactado por el responsable jurídico del club. No se recuerda en los últimos años una protesta formal de este calado por parte de la entidad.
Con esta iniciativa, el Barça busca abrir un debate sobre la uniformidad de criterios, el uso del VAR y la transparencia en la toma de decisiones. Una carta que, según fuentes del club, pretende marcar un punto de inflexión en la relación institucional con el estamento arbitral y que promete tener recorrido en las próximas semanas.

