
El icono cultural de los azeríes en Irán, el Tractor FC de Tabriz. Se trata de un región del noroeste de la república islámica en la que viven entre 15 y 20 millones de personas de etnia azerí, el segundo grupo étnico del país. A pesar de la alta representación, los azeríes enfrentan políticas de asimilación cultural desde la era Pahlavi (1925-1979).
La lengua hablada por este grupo étnico es el azerí iraní, entendible como el turco moderno, hecho que causa un gran revuelo ya que se habla en un país oficialmente persa-céntrico. Esta población encuentra en el Tractor FC una vía de escape para su expresión.
El Tractor FC se fundó en 1970 por la Compañía de Fabricación de Tractores de Irán con el objetivo de vincular a los trabajadores con la ciudad de Tabriz. Cinco años más tarde, el club debutó en la máxima categoría, la Copa Takht Jamshid, y volvió a descender, aunque llegó a la final de la Copa Hazfi –la Copa de Irán–.
Durante la década de los 80 y la guerra de Irak la liga nacional se suspendió y el conjunto se dedicó a competir en torneos locales. En ese tiempo, los lazos entre los ciudadanos de Tabriz se estrecharon y el club se convirtió en un refugio para la comunidad.
En los 90 y los 2000
Una década más tarde, con Vasile Godja manejando las riendas del equipo, el Tractor permitió el crecimiento de futbolistas como Karim Bagheri –leyenda del fútbol iraní–. Con la entrada en el nuevo siglo, el equipo descendió y pasó ocho temporadas en Segunda División.
Un momento clave en la historia fue en 2009, tras el regreso a la máxima categoría. El estadio se convirtió en un lugar de expresión para todos aquellos que acudían a cada partido a verles y animarles. Desde cánticos en azerí hasta demandas de derechos culturales y lingüísticos se dan cita en el Yadegar-e Emam. Uno de sus lemas es: "Estamos orgullosos de ser turcos".
Esas declaraciones hacen que la rivalidad con el Persepolis y el Esteghlal, dos de los grandes de Teherán, sea muy grande y respondan con insultos antiturcos. La tensión diplomática entre Irán y la República de Azerbaiyán agrega complejidad. En momentos de alta tensión, como la respuesta al terremoto de Azerbaiyán Oriental en 2012 o durante protestas nacionales, los aficionados llegaron a gritar: "Muerte al dictador".
Fervor azerí
Hace ocho años, Mohammad Reza Zonuzi se hizo con el Tractor FC. Se trata de un magnate local que tiene fortuna en acero, minería y aviación. En su primera temporada como máximo responsable gastó ocho millones en 18 fichajes y la inversión asciende a los 50 millones de dólares –unos 44 millones de euros–.
Zonuzi no está libre de acusaciones de corrupción, conexiones políticas sospechosas y deudas bancarias millonarias, pero al mismo tiempo mantiene una de las plantillas más caras de Irán. Incluso, entrenadores como John Toshack, Paco Jémez o Dragan Skocic se sucedieron en el banquillo.
Azerbaycan rəqsi Qurdlar dərəsində. pic.twitter.com/eCnNBKQNT8
— TRACTOR FC 🏆 (@TractorOfficial) May 16, 2025
El punto álgido de este club llegó en 2015, alcanzó los 64 puntos y se proclamó campeón de la liga nacional. Las calles de la ciudad se llenaron de aficionados y se mezcló la alegría del logro deportivo con la reivindicación cultural. Además, hasta setenta mil personas se dieron cita en el estadio para celebrar al ritmo de coreografías azeríes.


