L D (EFE)
"Hoy es un día importante para el futuro del Barcelona. Tengo entre las manos un proyecto sólido y creíble para los próximos años para el Barça", ha sentenciado Laporta en el inicio de su discurso en la nueva sede, a la que han acudido un numeroso grupo de simpatizantes. Laporta ha hablado de compromiso con el Barça y con Cataluña, pero sobre todo ha enfatizado que su opción es la que verdaderamente encabeza el cambio y la ruptura con el continuismo, porque entiende que una parte importante de socios "ha reclamado este posicionamiento". "El Barça ha de cambiar. Debe llevar a cabo una renovación urgente y necesaria. Debemos provocar este renovación profunda. Nosotros aportaremos soluciones. Será un cambio con contenido", añadía Laporta, un histórico socio de la oposición al
nuñismo
, cuando se estableció la plataforma
Elefante Azul
, cuyos integrantes llevaron a José Luis Núñez a las urnas para someterse a un voto de censura que al final no prosperó.
Laporta, más allá de la debilidad de la entidad por el pasado reciente, asegura que su labor inicial consistirá en dotar al club de unos mecanismos para que recupere "la primera línea" en el ámbito deportivo y mediático: "En tiempo récord deberemos poner la credibilidad de este club en el lugar que le corresponde". "Cuento con el mejor equipo para devolver al club a la posición donde siempre debió estar. A nosotros no nos mueve ningún afán de notoriedad ni deseamos una jubilación dorada en el club", ha añadido Laporta, quien insiste en que su proyecto es "innovador, sostenible y racional (apuntó que los costes salariales se han disparado un 451% desde 1996)". Para el abogado barcelonés, la situación del Barcelona es "crítica", aunque "coyuntural", y por ello ve que existe "una solución al problema". "No estoy de acuerdo con los discursos apocalípticos y catastrofistas. Esto tiene solución", señalaba, a la vez que apostaba por una inversión racional y el control del gasto para que en unos años el Barça esté en disposición de contar con unos ingresos ordinarios de 200 millones de euros.
Durante la intervención de los informadores, Laporta ha evitado la controversia con el pasado barcelonista y, especialmente con José Luis Núñez, aunque solicitaba "igualdad" y que se vele por "la pureza del proceso electoral". Asegura que no habrá ningún inconveniente para afrontar el aval, que en su grupo no habrá ninguna persona vinculada con el pasado barcelonista, que no pactarán con nadie. "Queremos que se vote nuestro proyecto", dice, y que la diferencia con la opción que lidera Lluís Bassat (aún no se ha presentado en sociedad) es que la plataforma del abogado barcelonés "es el cambio real y la garantía de que será así. Nosotros no somos un cambio de baja intensidad". Cuando se le preguntaba a Laporta si tenían algún plan con Salvador Alemany, una de las bazas más perseguidas por el resto de aspirantes, decía que el Barcelona necesita una "regeneración ética".
El equipo de Laporta lo integran Ferran Soriano (consultor), Alfons Godall (economista), Sandro Rosell (empresario), Claudia Vices-Fierro (artista), Albert Vicens (empresario), Marc Ingla (consultor), Jordi Monés (médico), Joan Josep Vergé (payés), Josep Maria Bertomeu (empresario), Xavier Cambra (editorialista), Jordi Moix (economista), Alfons Castro (hostelería), Jaume Ferrer (financiero), Toni Rovira (empresario), Enrique Ordóñez (empresario) y Josep Cubells (abogado).
Laporta, más allá de la debilidad de la entidad por el pasado reciente, asegura que su labor inicial consistirá en dotar al club de unos mecanismos para que recupere "la primera línea" en el ámbito deportivo y mediático: "En tiempo récord deberemos poner la credibilidad de este club en el lugar que le corresponde". "Cuento con el mejor equipo para devolver al club a la posición donde siempre debió estar. A nosotros no nos mueve ningún afán de notoriedad ni deseamos una jubilación dorada en el club", ha añadido Laporta, quien insiste en que su proyecto es "innovador, sostenible y racional (apuntó que los costes salariales se han disparado un 451% desde 1996)". Para el abogado barcelonés, la situación del Barcelona es "crítica", aunque "coyuntural", y por ello ve que existe "una solución al problema". "No estoy de acuerdo con los discursos apocalípticos y catastrofistas. Esto tiene solución", señalaba, a la vez que apostaba por una inversión racional y el control del gasto para que en unos años el Barça esté en disposición de contar con unos ingresos ordinarios de 200 millones de euros.
Durante la intervención de los informadores, Laporta ha evitado la controversia con el pasado barcelonista y, especialmente con José Luis Núñez, aunque solicitaba "igualdad" y que se vele por "la pureza del proceso electoral". Asegura que no habrá ningún inconveniente para afrontar el aval, que en su grupo no habrá ninguna persona vinculada con el pasado barcelonista, que no pactarán con nadie. "Queremos que se vote nuestro proyecto", dice, y que la diferencia con la opción que lidera Lluís Bassat (aún no se ha presentado en sociedad) es que la plataforma del abogado barcelonés "es el cambio real y la garantía de que será así. Nosotros no somos un cambio de baja intensidad". Cuando se le preguntaba a Laporta si tenían algún plan con Salvador Alemany, una de las bazas más perseguidas por el resto de aspirantes, decía que el Barcelona necesita una "regeneración ética".
El equipo de Laporta lo integran Ferran Soriano (consultor), Alfons Godall (economista), Sandro Rosell (empresario), Claudia Vices-Fierro (artista), Albert Vicens (empresario), Marc Ingla (consultor), Jordi Monés (médico), Joan Josep Vergé (payés), Josep Maria Bertomeu (empresario), Xavier Cambra (editorialista), Jordi Moix (economista), Alfons Castro (hostelería), Jaume Ferrer (financiero), Toni Rovira (empresario), Enrique Ordóñez (empresario) y Josep Cubells (abogado).
