
L D (EFE)
"Este circuito es muy especial para mí", comenta el mallorquín, "le tengo mucho cariño pese a que aquí me he roto dos veces la clavícula y una la muñeca. Es donde más me he caído, pero también uno de los circuitos donde ruedo más rápido y cada año que pasa, la ilusión por ganar en Montmeló crece más".
Pese a la polémica de Mugello, Lorenzo llega a Cataluña "sin una tensión excesiva y sin ganas de revancha", sino motivado para reemprender "la racha de victorias de principios de la temporada" y a ser posible, firmando "un doblete con Álex Debón a mi lado y otro piloto español" en su "victoria soñada".
Lorenzo aprovechaba su presencia en el puerto olímpico de Barcelona, donde coincidió con Toni Elías y los hermanos Pol y Aleix Espargaró, para reflexionar sobre el vértigo que le produce el calendario del mundial, en el que "todo va demasiado rápido, sin tiempo para saborear las victorias y digerir las derrotas". "La vida pasa cada vez más rápido, como dicen los abuelos, en ese sentido, cada año, este trabajo es una ruina", comenta el piloto de Aprilia.
En su regreso a Montmeló, donde el año pasado sólo 95 centésimas le separaron del triunfo, Lorenzo se declara "preparado para luchar" en una carrera apretada "como si me fuera la vida en ello" en un trazado que considera menos pasional que el de Jerez, pero al que siente "muy mío porque es el que está más cerca de mi casa".
Pese a la polémica de Mugello, Lorenzo llega a Cataluña "sin una tensión excesiva y sin ganas de revancha", sino motivado para reemprender "la racha de victorias de principios de la temporada" y a ser posible, firmando "un doblete con Álex Debón a mi lado y otro piloto español" en su "victoria soñada".
Lorenzo aprovechaba su presencia en el puerto olímpico de Barcelona, donde coincidió con Toni Elías y los hermanos Pol y Aleix Espargaró, para reflexionar sobre el vértigo que le produce el calendario del mundial, en el que "todo va demasiado rápido, sin tiempo para saborear las victorias y digerir las derrotas". "La vida pasa cada vez más rápido, como dicen los abuelos, en ese sentido, cada año, este trabajo es una ruina", comenta el piloto de Aprilia.
En su regreso a Montmeló, donde el año pasado sólo 95 centésimas le separaron del triunfo, Lorenzo se declara "preparado para luchar" en una carrera apretada "como si me fuera la vida en ello" en un trazado que considera menos pasional que el de Jerez, pero al que siente "muy mío porque es el que está más cerca de mi casa".
