L D (EFE)
Laporta regresaba este viernes de Brasil, donde ha negociado la continuidad de Ronaldinho y tanteado a jugadores que figuran en las listas de futuribles azulgrana.
El dirigente barcelonista ha mostrado una imagen de calma que rebaje las pretensiones de los clubes en los que militan los futbolistas por los que ha preguntado. La clave para exhibir este talante ha sido la conversación con Ronaldinho, quien "siempre ha dicho que se quería quedar y el club, que estaba orgullosos de tener a un jugador como él". Aunque Joan Laporta no daba fecha para la firma del nuevo contrato, lanzaba un mensaje clarificador a los aficionados: "Los culés podemos estar tranquilos".
A partir de aquí, Laporta se sometía a la batería de preguntas sobre posibles fichajes. El primero Luis Fabiano, por el que el Barcelona ha presentado una oferta al Sao Paulo que el club brasileño ha rechazado. "Parece que todo el mundo espera más, pero el que compra también quiere hacerlo al mejor precio posible. Preguntamos por el jugador, nos dijeron su cláusula (20 millones de euros) y consideramos que no estábamos dispuestos a llegar a esa cantidad", explicaba. Joan Laporta reconoce que la directiva del Sao Paulo no considera suficiente la oferta azulgrana, pero su respuesta fue la de que el Barcelona tiene "otras prioridades". "Luis Fabiano es un muy buen jugador, considerado en Brasil, pero si tenemos que invertir en su incorporación ya hemos dicho la cantidad que estamos dispuestos a desembolsar", puntualiza.
Joan Laporta insiste una y otra vez en que tanto él como sus compañeros de junta tienen claro que no deben precipitarse en los fichajes. "Si hemos de esperar un mes o mes y medio para ahorrarle dinero al club lo haremos, porque somos conscientes de que estamos administrando el patrimonio de 125 mil socios", dice. El último nombre que ha aparecido es el de Gabriel Milito, central del Zaragoza, que estuvo a punto de fichar por el Real Madrid la pasada temporada. Según Joan Laporta, el Barcelona ya tiene tres jugadores que actúan en esa posición, con lo que el puesto estaría cubierto, "según los técnicos", aunque admitió que a éstos les parecería bien que se incorporara uno más.
Niega, por contra, que tenga previsto desplazarse a Suiza la próxima semana para negociar el fichaje del alemán Michael Ballack y, en cualquier caso, deja todo el asunto de los refuerzos a criterio de los responsables deportivos del club. El que sí está cerca de sellar su continuidad en el Barcelona es el holandés Edgar Davids, que acabó la pasada campaña en la plantilla azulgrana en calidad de cedido. Laporta no ha podido ratificar el acuerdo con el jugador, aunque reconoce que las conversaciones pintan "mejor" que cuando se fue a Brasil el pasado viernes.
El dirigente barcelonista ha mostrado una imagen de calma que rebaje las pretensiones de los clubes en los que militan los futbolistas por los que ha preguntado. La clave para exhibir este talante ha sido la conversación con Ronaldinho, quien "siempre ha dicho que se quería quedar y el club, que estaba orgullosos de tener a un jugador como él". Aunque Joan Laporta no daba fecha para la firma del nuevo contrato, lanzaba un mensaje clarificador a los aficionados: "Los culés podemos estar tranquilos".
A partir de aquí, Laporta se sometía a la batería de preguntas sobre posibles fichajes. El primero Luis Fabiano, por el que el Barcelona ha presentado una oferta al Sao Paulo que el club brasileño ha rechazado. "Parece que todo el mundo espera más, pero el que compra también quiere hacerlo al mejor precio posible. Preguntamos por el jugador, nos dijeron su cláusula (20 millones de euros) y consideramos que no estábamos dispuestos a llegar a esa cantidad", explicaba. Joan Laporta reconoce que la directiva del Sao Paulo no considera suficiente la oferta azulgrana, pero su respuesta fue la de que el Barcelona tiene "otras prioridades". "Luis Fabiano es un muy buen jugador, considerado en Brasil, pero si tenemos que invertir en su incorporación ya hemos dicho la cantidad que estamos dispuestos a desembolsar", puntualiza.
Joan Laporta insiste una y otra vez en que tanto él como sus compañeros de junta tienen claro que no deben precipitarse en los fichajes. "Si hemos de esperar un mes o mes y medio para ahorrarle dinero al club lo haremos, porque somos conscientes de que estamos administrando el patrimonio de 125 mil socios", dice. El último nombre que ha aparecido es el de Gabriel Milito, central del Zaragoza, que estuvo a punto de fichar por el Real Madrid la pasada temporada. Según Joan Laporta, el Barcelona ya tiene tres jugadores que actúan en esa posición, con lo que el puesto estaría cubierto, "según los técnicos", aunque admitió que a éstos les parecería bien que se incorporara uno más.
Niega, por contra, que tenga previsto desplazarse a Suiza la próxima semana para negociar el fichaje del alemán Michael Ballack y, en cualquier caso, deja todo el asunto de los refuerzos a criterio de los responsables deportivos del club. El que sí está cerca de sellar su continuidad en el Barcelona es el holandés Edgar Davids, que acabó la pasada campaña en la plantilla azulgrana en calidad de cedido. Laporta no ha podido ratificar el acuerdo con el jugador, aunque reconoce que las conversaciones pintan "mejor" que cuando se fue a Brasil el pasado viernes.
