L D (EFE)
"Lo de los cien días es un referente, pero nosotros en realidad nos hemos cogido mil días, por lo tanto seguimos trabajando, desarrollando el proyecto, tal y como lo teníamos previsto. No nos marca especialmente llevar cien días", comentaba Laporta, quien encabeza la delegación de la entidad en Eslovaquia.
Ha recordado que la actual directiva se hizo cargo de la entidad cuando ésta se encontraba en "una situación muy complicada", pero insiste en que muy pronto se tomaron las primeras medidas para reconducir la situación. "Hicimos incidencia en el proyecto deportivo. En paralelo trabajamos los aspectos económicos para poder resituar la situación económica que nos encontramos a la llegada", dice.
El dirigente afirma que se están aplicando todas las medidas prevista: "También estamos aplicando soluciones en el ámbito social, al que hemos dedicado muchos esfuerzos. Laporta admite que las decisiones más duras que ha tenido que adoptar son las que afectan a las personas. "Decisiones que han afectado a los jugadores, aquellos a los que el cuerpo técnico o la directiva no iban a contar con sus servicios, a los empleados que llevaban tiempo en el club (..) y después a los socios, haber incrementado el precio de los abonos a los socios", afirma.
Al presidente del Barcelona no le preocupa por el momento la situación deportiva del equipo. "Tenemos un gran entrenador, un equipo que está en una fase de ensamblaje, de intentar conseguir estos automatismos que Rijkaard quiere", dice. Laporta también habló de las posibilidades del Barcelona en la Copa de UEFA, cuyo estreno se producirá este miércoles en Trnava ante el Matador Puchov. "Después de muchos años, no tenemos ningún título de la UEFA y afrontamos con toda la ilusión este objetivo. Es un título que no lo tenemos y lo queremos", agregaba.
Ha recordado que la actual directiva se hizo cargo de la entidad cuando ésta se encontraba en "una situación muy complicada", pero insiste en que muy pronto se tomaron las primeras medidas para reconducir la situación. "Hicimos incidencia en el proyecto deportivo. En paralelo trabajamos los aspectos económicos para poder resituar la situación económica que nos encontramos a la llegada", dice.
El dirigente afirma que se están aplicando todas las medidas prevista: "También estamos aplicando soluciones en el ámbito social, al que hemos dedicado muchos esfuerzos. Laporta admite que las decisiones más duras que ha tenido que adoptar son las que afectan a las personas. "Decisiones que han afectado a los jugadores, aquellos a los que el cuerpo técnico o la directiva no iban a contar con sus servicios, a los empleados que llevaban tiempo en el club (..) y después a los socios, haber incrementado el precio de los abonos a los socios", afirma.
Al presidente del Barcelona no le preocupa por el momento la situación deportiva del equipo. "Tenemos un gran entrenador, un equipo que está en una fase de ensamblaje, de intentar conseguir estos automatismos que Rijkaard quiere", dice. Laporta también habló de las posibilidades del Barcelona en la Copa de UEFA, cuyo estreno se producirá este miércoles en Trnava ante el Matador Puchov. "Después de muchos años, no tenemos ningún título de la UEFA y afrontamos con toda la ilusión este objetivo. Es un título que no lo tenemos y lo queremos", agregaba.
