
La actividad del Gran Premio de Brasil de MotoGP, segunda cita del Mundial, se ha visto interrumpida este sábado tras la aparición de un gran socavón en la recta principal del Autódromo Internacional de Goiânia-Ayrton Senna, provocado por las intensas lluvias registradas en los últimos días.
La organización confirmó el incidente a través de un comunicado: "Debido a las fuertes lluvias que han caído recientemente en la región, se ha producido un problema en la superficie de la recta principal. La FIM y MotoGP, junto con el promotor local, están trabajando para resolver este problema lo antes posible".
El agujero, localizado en la recta de meta —de 994 metros y una de las más largas del campeonato—, apareció justo después de la sesión de clasificación (Q2) de MotoGP, en la que se definieron la pole y la parrilla de salida. El asfalto cedió de forma repentina, sorprendiendo tanto a pilotos como a equipos en un circuito que esta temporada regresaba al calendario tras su remodelación.
Hierdoor kan er op dit moment dus niet gereden worden in Goiânia ...
🇧🇷 #BrazilianGP @ZS_Racing pic.twitter.com/PcaiB5dOHS
— Guido Fenneman (@GuidoFenneman) March 21, 2026
Según explicó Tomé Alfonso, responsable de seguridad de MotoGP, el origen del problema estaría en un corrimiento de tierras provocado por las lluvias acumuladas en jornadas previas. Aunque el socavón no se encuentra en la trazada ideal, la situación obligó a detener inmediatamente la actividad por motivos de seguridad.
Los operarios trabajan contra reloj para reparar la zona dañada y permitir que, al menos, se pueda disputar la carrera al esprint de la categoría reina, prevista inicialmente para las 20:00 —hora peninsular española—, aunque todo apunta a que sufrirá retrasos, si finalmente puede celebrarse.
Como consecuencia directa del incidente, las sesiones de clasificación de Moto2 y Moto3 han quedado aplazadas "hasta nuevo aviso". En caso de que no puedan disputarse, el reglamento contempla que las parrillas de salida se configuren según los resultados de la práctica, tal y como ya ocurrió en otras situaciones excepcionales.
Este contratiempo se suma a un fin de semana ya marcado por las complicaciones meteorológicas. El viernes, la actividad en pista también sufrió un retraso de aproximadamente una hora debido a la presencia de barro y acumulaciones de agua en varias zonas del circuito. Aunque se pudo limpiar y completar la jornada, persistieron humedades, algunas incluso difíciles de detectar, que ya generaban preocupación.
El regreso de Goiânia al Mundial de MotoGP está resultando, así, mucho más accidentado de lo esperado, con la meteorología como gran protagonista y poniendo a prueba la capacidad de reacción de la organización en un escenario que aspiraba a consolidarse nuevamente en el calendario internacional.
