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Desde 98.000 euros

Range Rover: aventura y lujo a raudales

Se puede vivir en un mismo día la aventura off road más salvaje y tras un lavado, acudir en él a la ópera sin desentonar nada.

Se puede vivir en un mismo día la aventura off road más salvaje y tras un lavado, acudir en él a la ópera sin desentonar nada.
Range Rover

Recorrer casi 1.000 kilómetros por Marruecos puede que, en principio, no parezca un hecho insólito ni relevante. Sin embargo si parte de esos kilómetros se recorren por playa y dunas, otra buena parte por trialeras y caminos perdidos entre aldeas del Marruecos profundo, y el resto del tiempo se emplea en cruzar caudalosos ríos, rápidas autopistas o poblaciones de tráfico enloquecido como Marrakech, la experiencia va tomando forma casi de aventura. Y si para colmo, este viaje se realiza en una lujosa limusina 4x4 de entre 98.000 y 148.000 euros, un vehículo considerado como el todoterreno más lujoso, sofisticado y técnicamente avanzado del mundo, nos encontramos ante un hecho excepcional que ha puesto a prueba las ventajas del nuevo Range Rover de cuarta generación en las situaciones mas complicadas.

Mucho se ha hablado de la reducción de peso del nuevo modelo, una dieta en la que ha tenido mucho que ver la utilización de aluminio. Pero la marca británica nos proporciona datos sorprendentes, como que la carrocería del nuevo Range Rover realizada en ese material pesa 85 kilos menos que la de un Audi Q5 o 23 kilos menos que la de un BMW Serie 3. Y que en total y gracias a la sustitución del V8 turbodiésel por el TDV6, sin perder rendimiento, el peso del modelo británico se ha reducido en esta versión nada menos que 400 kilos, es decir el equivalente a cinco adultos.

Y desde luego su ligereza, traducida entre otras ventajas en una mayor agilidad, es lo primero que apreciamos al recorrer los primeros metros al volante de este polivalente y lujoso todoterreno. Claro que ayuda mucho la potencia de los motores, propulsores refinados con rendimientos acordes a lo que se espera de un aparato de estas características. Y un ejemplo del buen trabajo realizado es el TDV6 de 258 caballos que ha sido debidamente optimizado para poder formar parte de la historia del Range. Por ejemplo este diésel de seis cilindros en V con doble turbo secuencial, lleva ya los nuevos inyectores de bajo caudal de ocho orificios y se ha revisado también el sistema de admisión que cuenta con dos intercoolers para mejorar la refrigeración. En la práctica el cliente que elija este propulsor no va a echar de menos más potencia... Ni mayor refinamiento.

Pero Land Rover ofrece dos alternativas a este TDV6. Por un lado el SDV8 que aumenta de potencia hasta los 339 caballos y por otro, el conocido motor de gasolina V8 de cinco litros de cilindrada y 510 caballos, pensado más para los países árabes o EEUU. No pudimos conducir el diésel más potente, pero creo que con comentar que acelera como un Ford Focus ST de 250 caballos, os podéis hacer una idea de su tremendo potencial. Por su parte el Range de gasolina, con 510 caballos, es una bestia con unas prestaciones que te hacen olvidar que conduces un todoterreno de casi dos toneladas y media. En esta versión la sensación de ligereza se multiplica porque acelera de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos, casi un segundo más rápido que el modelo anterior y un dato comparable, por ejemplo, con el de un Porsche 911 Carrera de tracción total.

También han mejorado los consumos aunque durante la toma de contacto, en el ordenador, que se acerca más al gasto real y se aleja del homologado, vemos cifras que rondan demasiado tiempo los 20 l/100 km. En la autopista de peaje -vía de pago pero con sorpresitas en forma de gente caminando junto al muro central- también tenemos ocasión de medir el consumo del TDV6, con una media de 7,8 l/100 km a 120 km/h y una de 12,1 l/100 km a una velocidad de 160 km/h. El excelente cambio automático de 8 marchas, con levas en el volante de serie en todos los modelos, permite no solo una conducción relajada y gratificante o ágil y deportiva, si no también que a 120 km/h, el TDV6 circule a tan solo 1.800 rpm. También cuenta la ayuda en ciudad del Stop/Start para que el consumo no se dispare más allá de los 9 l/100 km.

Muy silencioso

Me llama mucho la atención la suavidad, el silencio de rodadura y el agrado de conducción de cualquiera de los Range. Casi diríamos que cuenta con la mejor insonorización del segmento, pero los ingenieros de la marca van más lejos. Según sus mediciones, circulando a 50 km/h por un firme deteriorado el nuevo Range firma la mejor sonoridad de su clase, y a 160 km/h por autopista no solo es el mejor de su segmento sino que supera a muchas berlinas de lujo.

Y ya que hablamos de lujo, vamos a añadir la palabra refinamiento porque si ya el Range destacaba por un equipamiento, calidad y presentación extraordinarios, esta nueva generación riza el rizo en este sentido con todo lo que se echaba de menos en los anteriores. Elementos nuevos o mejorados como el acceso y arranque sin llave, la apertura y cierre eléctrico de las dos tapas del portón trasero, el climatizador de cuatro zonas y calefacción programable, asientos de lujo con cuero, multimasaje y calefacción-aireación, iluminación interior mediante LED y techo panorámico de gran tamaño. Pero en nuestra opinión y aunque se ha ganado algún centímetro en las plazas traseras, el espacio disponible es algo justo, sobre todo si pensamos que el Range Rover mide cinco metros.

Donde no se queda justo es en su facilidad para salir del asfalto. Porque el Range ya era eficaz, pero ahora lo es todavía más. Por ejemplo, el Terrain Response 2 incluye una función Auto que ya ni siquiera obliga al conductor a seleccionar una de las posiciones ya conocidas de hierba/gravilla/nieve, barro/surcos, arena, o piedras/rocas, porque el sistema reconoce el tipo de terreno y lo más que puede llegar a hacer es asesorar sobre la altura que debes poner para salir airoso de la situación.

Sin límites

La profundidad de vadeo crece hasta 900 mm, la altura libre al suelo aumenta 13 mm hasta 296 mm y gracias al reprogramado sistema de suspensión neumática, el modo off road puede permanecer disponible a velocidades mucho más altas que antes -80 km/h frente a 50 km/h. En la práctica, incluso con ruedas de carretera imprescindibles para superar los 200 km/h anunciados para todos los modelos -250 opcionales en el V8 de gasolina-, el Range se sube por las paredes si hace falta y sin esfuerzo. Dunas, trialeras rocosas impracticables, profundos y caudalosos ríos o barro, dudamos que ni un solo cliente de un Range llegue a conocer nunca los límites de este vehículo, pero ahí están para el que se atreva.

El nuevo Range Rover tiene el mayor recorrido de suspensión de su clase, el hardware de la suspensión neumática ha sido completamente rediseñado y por primera vez puede ir equipado -de serie en los V8- con el sistema activo de control de balanceo, reduciendo drásticamente la inercia de la carrocería en las curvas.

En definitiva, el nuevo Range se atreve con todo sin renunciar a nada, reafirmándose como el todoterreno de lujo más refinado, capaz y versátil del mundo.

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