L D (EFE) Nadal firmó un gran partido constatando lo que ya muchos han pronosticado, que en la persona del manacorí hay una figura en ciernes. En Melbourne se pudieron atisbar las pinceladas que ya durante la pasada campaña dentro del circuito de la ATP había enseñado el español. El tenista balear no se arrugó por jugar ante el que fuera número uno a la conclusión de las temporadas 2001 y 2002, tampoco por su estreno en la Rod Laver, precisamente con la misma edad, 17 años, con la que lo hizo Lleyton Hewitt, y tampoco por contar con un ambiente hostil.
Nadal plantó cara a un Hewitt que sólo fue superior en experiencia, esa que le llevó a apuntarse los dos primeros sets en sendos "tie-breaks" y que le situó acercó a octavos donde se medirá a Roger Federer.
Ferrero cumple con los pronósticos
El español Juan Carlos Ferrero, tercer favorito, avanzó a los octavos de final del Abierto de Australia por segundo año consecutivo al vencer al sueco Joachim Johansson, 90 del mundo, por 6-1, 7-6 (4), 6-7 (5) y 6-4.
El jugador español tuvo que soportar el potente servicio de su rival, capaz de enviar la bola a 225 kilómetros por hora, y mantener la sangre fría para doblegar a Johansson y colocarse en la cuarta ronda, donde se las verá con el rumano Andrei Pavel, que se impuso al checo Jiri Novak, décimo cuarto favorito, por 4-6, 3-6, 7-5, 7-6 (3) y 6-4.
Costa se despide
El leridano Albert Costa tuvo una triste despedida del Open de Australia después de caer en tercera ronda ante el marroquí Hicham Arazi por 2-6, 7-6 (7/2), 6-2 y 6-1 en dos horas y 57 minutos. El español terminó pagando las continuas imprecisiones que poblaron su tenis, llegó a acumular 56 errores no forzados y perdió su servicio en cinco ocasiones.
Con su eliminación, a la que se unió anteriormente la de Rafael Nadal, Juan Carlos Ferrero queda como único superviviente de la "Armada" en el torneo individual.