
La jornada NBA dejó grandes actuaciones individuales y marcas históricas, pero también una imagen polémica. En el United Center, durante la victoria de los New York Knicks por 105-99 ante los Chicago Bulls, Josh Hart protagonizó el gesto más controvertido del día al simular que disparaba a la cara de Guerschon Yabusele, exjugador del Real Madrid. Una acción captada por las cámaras que no tardó en viralizarse y generar críticas.
El partido transcurría con intensidad propia de dos equipos en dinámicas opuestas —unos Knicks al alza y unos Bulls sumidos en una racha negativa— cuando Hart, tras una acción en pista, realizó el gesto con la mano imitando una pistola y apuntando directamente al rostro de Yabusele.
Un gesto innecesario en un partido caliente
La NBA lleva años combatiendo cualquier conducta que pueda interpretarse como violenta o antideportiva. En ese contexto, la acción de Hart resulta, como mínimo, desafortunada. Más allá de que pudiera interpretarse como una reacción emocional del momento, el simbolismo de apuntar a la cara de un rival con un gesto que simula un disparo no pasó desapercibido.
Josh Hart pointing at his former teammate, Guerschon Yabusele, after the bucket. 🤣
(h/t @NBA_NewYork) pic.twitter.com/7XZQI5IFf6
— NBA Highlights (@NBAHighlig2027) February 23, 2026
A pesar de ese momento incómodo, Yabusele, que fue titular en los Bulls y terminó el encuentro con 11 puntos y 13 rebotes, evitó entrar en la provocación y mantuvo la compostura. El ala-pívot francés, que dejó huella en el baloncesto europeo durante su etapa en el Real Madrid, no respondió al gesto ni buscó confrontación posterior.
Hart, intensidad al límite
Josh Hart es conocido por su carácter competitivo. En los Knicks se ha convertido en una pieza clave por su energía defensiva, su capacidad reboteadora y su intensidad constante. Esa misma intensidad que le hace destacar sobre la pista a veces le sitúa en la fina línea entre la pasión y la provocación.
De hecho, no es la primera vez que Hart protagoniza momentos virales. Fuera de la pista, suele mostrarse distendido y bromista, como ocurrió recientemente en un intercambio divertido con su compañero José Alvarado. Sin embargo, lo ocurrido ante Chicago dista mucho de ese tono desenfadado. La diferencia entre el espectáculo y la falta de respeto puede ser mínima cuando las emociones están a flor de piel. Y en este caso, muchos aficionados consideraron que el gesto cruzó esa línea.
¿Habrá consecuencias?
La NBA suele revisar este tipo de acciones, especialmente cuando adquieren repercusión pública. Aunque el gesto no derivó en altercado ni fue sancionado durante el partido, no se descarta que la liga evalúe si procede alguna advertencia o multa económica.
En un entorno deportivo cada vez más vigilado, donde la imagen y el mensaje son tan importantes como el rendimiento, los jugadores saben que cada acción puede amplificarse en cuestión de segundos. Las redes sociales no solo celebran las grandes jugadas; también señalan los excesos.
Hart, por su perfil competitivo, probablemente no pretendía generar una polémica mayor. Pero el deporte profesional exige controlar también los gestos, especialmente cuando pueden interpretarse como incitación a la violencia.
Una jornada marcada por los contrastes
La polémica contrastó con el rendimiento colectivo de unos Knicks que siguen consolidándose en la parte alta del Este. Karl-Anthony Towns lideró el triunfo con 28 puntos, mientras que Jalen Brunson volvió a marcar el ritmo ofensivo del equipo.
En paralelo, la jornada dejó hitos históricos como el nuevo récord anotador de LeBron James, que superó los 43.000 puntos en su carrera, ampliando su ventaja como máximo anotador de todos los tiempos en la NBA. Un contraste evidente entre la grandeza estadística y una acción que empañó parcialmente el foco mediático del día.

