L D (EFE)
El presidente español, quien ha recibido la visita del presidente de la IAAF, Lamine Diack, en la sede federativa, mostraba absoluta "confidencialidad" en cuanto a la comunicación de los resultados de la prueba B al atleta implicado en el presunto dopaje. "El asunto claro que me preocupa, como todos los casos de dopaje, pero ahora nos tenemos que ajustar a reglamento y no hay nada que decir. Lo que puedo asegurar es que tenemos uno de los mejores planes de dopaje del mundo y somos los segundos que más controles hace después de Alemania", decía Odriozola.
Odriozola insiste en que se debe actuar con absoluta discreción y no fijó ningún plazo para dar a conocer el nombre del atleta sospechoso. "Si en tres meses no hemos dicho nada, la IAAF podría intervenir y sancionar al atleta", precisaba. Según informaron el pasado día 9 fuentes de la IAAF, cinco atletas, entre ellos un español, fueron controlados positivo durante los pasados Mundiales de cross, que tuvieron lugar en la localidad suiza de Lausana los pasados 29 y 30 de marzo.
Se trata, según la misma fuente, de tres hombres, un español, un portugués y un marroquí, y dos mujeres, una keniana y una marroquí, que no ganaron ninguna medalla y cuyo puesto al final de la carrera no implica modificaciones en la clasificación por equipos. Más tarde trascendió que el presunto positivo del atleta español es por EPO y el nombre del afectado, de relieve internacional según fuentes cercanas al caso. La filtración de dichos resultados provocó una protesta por escrito de la RFEA, en la que solicitaba que se sancione al culpable de la filtración de los cinco presuntos positivos.
Odriozola insiste en que se debe actuar con absoluta discreción y no fijó ningún plazo para dar a conocer el nombre del atleta sospechoso. "Si en tres meses no hemos dicho nada, la IAAF podría intervenir y sancionar al atleta", precisaba. Según informaron el pasado día 9 fuentes de la IAAF, cinco atletas, entre ellos un español, fueron controlados positivo durante los pasados Mundiales de cross, que tuvieron lugar en la localidad suiza de Lausana los pasados 29 y 30 de marzo.
Se trata, según la misma fuente, de tres hombres, un español, un portugués y un marroquí, y dos mujeres, una keniana y una marroquí, que no ganaron ninguna medalla y cuyo puesto al final de la carrera no implica modificaciones en la clasificación por equipos. Más tarde trascendió que el presunto positivo del atleta español es por EPO y el nombre del afectado, de relieve internacional según fuentes cercanas al caso. La filtración de dichos resultados provocó una protesta por escrito de la RFEA, en la que solicitaba que se sancione al culpable de la filtración de los cinco presuntos positivos.
