
L D (EFE) "El recorrido es duro, pero no demasiado, y eso es importante porque conviene evitar la dureza extrema, no hace falta llegar al abismo. Es un recorrido compensado. Claro que ganar la Vuelta es uno de mis sueños", destacado el corredor del Illes Balears, aún pendiente de ser declarado oficialmente vencedor del Tour 2006.
El gallego celebra el hecho de que la Vuelta, que se disputará del 1 al 23 de septiembre, comience en Vigo y transcurra tres días por sus tierras. "Que la Vuelta pase tres días en Galicia es muy importante para mí, algo muy especial. Desde que empecé de profesional en Portugal en el año 2000 solo he ido una vez a mi tierra, concretamente el año pasado con la Vuelta, que hacía 11 años que no pasaba por allí. Puedo decir que sentí unas vibraciones especiales, que no las he sentido ni con el Tour. Este año correr en casa, con el ambiente e ilusión que hay con el equipo gallego que se ha creado (Karpin Galicia), será algo impresionante", señala.
El hecho de afrontar los Lagos en la cuarta etapa no será para Pereiro un obstáculo infranqueable, sino un motivo para llegar más preparado a Vigo. "La etapa de los Lagos llega pronto, pero habrá que mentalizarse para ponerse las pilas y llegar fino a la salida. Se puede producir una selección temprana", dice. El ciclista de Mos se muestra incluso partidario de añadir el mítico Angliru en el recorrido de la Vuelta, aunque no sea de su agrado. "El Angliru es el K-2 del ciclismo español. Yo me considero anti-Angliru, pero lo pondría todos los años porque se crea un ambiente inigualable y siempre proporciona una jornada especial", afirma.
Respecto a sus planes para la temporada 2007, comenta: "La prioridad es el Tour y la Vuelta. Este año tengo más experiencia y he aprendido mucho de la temporada pasada, ya que después del Tour llegué cansado a la Vuelta. Ahora sabré dosificarme mejor y entrenar y descansar mejor". Preguntado sobre la propuesta de la UCI de reducir la Vuelta a dos semanas para no coincidir en septiembre con otras competiciones, Óscar Pereiro es de la opinión de los organizadores españoles. "Reducirla a dos semanas no tiene sentido. Es una de las carreras históricas y hay que dejarla como está", zanjaba.
Pereiro no se muestra especialmente inquieto por su nombramiento oficial como ganador del Tour, aunque lamenta el retraso de la decisión final de la prueba francesa. "Estoy a mi bola y me entreno para la próxima temporada. Es un tema que no me preocupa, aunque me gustaría que se solucionase cuanto antes, ya que me parece vergonzoso que el Tour, que presume de organización, no tenga un ganador cuatro meses después. Mi equipo no ha podido vender nada del Tour. Tal vez la UCI debería decir algo", dice.
Por último, también se ha pronunciado sobre el ambiente hostil que vive el ciclismo con la sombra del dopaje siempre amenazante. "Pienso que han pasado cosas que no ayudan al ciclismo, pero creo en este deporte por los entrenamientos y el sacrificio que requiere. El ciclismo está más controlado que los demás deportes, y a ninguno le dan más caña que a nosotros. El dopaje se hace publicidad por si mismo, ya no quiero hablar más de ello. Nos hemos acostumbrado a que los periódicos vendan lo que quieren. Quiero correr dentro de la ley y me someto a los controles que hagan falta. No puedo hacer más para proclamar mi inocencia", concluyó.
