
L D (EFE) Hicks y Streelman comandan la tabla con 68 golpes (3 bajo par), uno menos que los australianos Stuart Appleby y Geoff Ogilvy y los también estadounidenses Eric Axley y Rocco Mediate.
El recorrido de San Diego, menos salvaje en su diseño con respecto a las dos últimas ediciones de este torneo -el argentino Cabrera ganó en Oakmont el año pasado con +5-, ha sido un lastre para Jiménez, el líder de la Orden de Mérito europea, y para Sergio García, brillante campeón del TPC en Sawgrass.
Jiménez firmó +5 (76 golpes) en un campo que le exprime todo su juego largo ante la longitud de algunos hoyos. Su único 'birdie' en el hoyo 18 se quedó raquítico, y le empujó hasta el puesto número 67. García, con un comienzo desolador -doble 'bogey' en el uno y 7 abajo en los primeros siete hoyos-, mantuvo el tipo como pudo en el resto del recorrido, para ubicarse en el puesto número 88, a nueve de la cabeza. Torrey Pines ha sido, en definitiva, peor que un dolor de muelas para los dos jugadores españoles, aunque de sus dificultades basta presentar un dato general: sólo once golfistas caminan bajo el par después de 18 hoyos.
Mientras Jiménez sufría en su debut, la afición se arremolinaba ante el esperado retorno de Tiger Woods, emparejado en el mismo partido con el golfista de la casa, el zurdo Phil Mickelson. El duelo más interesante de la jornada entre el ídolo de masas y el héroe local fue vibrante, pero sin resultados ni golpes para el recuerdo.
Tiger, campeón en los últimos cuatro años del Buick Invitational que se juega en este mismo recorrido de Torrey Pines, mostraba pronto las secuelas de su obligado parón por la artroscopia en la rodilla. Su puesta en acción, tras más de dos meses inactivo por lesión, fue decepcionante: doble 'bogey' en el hoyo 1. Después, el mejor golfista del mundo embocó tres 'birdies' hasta el ecuador del recorrido que le pusieron, además, por delante de su compañero de partido Mickelson. El esfuerzo, no obstante, pasó factura a Tiger en el hoyo 14 con otro doble error, lo que permitió a Mickelson terminar por delante de él y firmar el par del campo (71), por los 72 que rubricó Woods.
El recorrido de San Diego, menos salvaje en su diseño con respecto a las dos últimas ediciones de este torneo -el argentino Cabrera ganó en Oakmont el año pasado con +5-, ha sido un lastre para Jiménez, el líder de la Orden de Mérito europea, y para Sergio García, brillante campeón del TPC en Sawgrass.
Jiménez firmó +5 (76 golpes) en un campo que le exprime todo su juego largo ante la longitud de algunos hoyos. Su único 'birdie' en el hoyo 18 se quedó raquítico, y le empujó hasta el puesto número 67. García, con un comienzo desolador -doble 'bogey' en el uno y 7 abajo en los primeros siete hoyos-, mantuvo el tipo como pudo en el resto del recorrido, para ubicarse en el puesto número 88, a nueve de la cabeza. Torrey Pines ha sido, en definitiva, peor que un dolor de muelas para los dos jugadores españoles, aunque de sus dificultades basta presentar un dato general: sólo once golfistas caminan bajo el par después de 18 hoyos.
Mientras Jiménez sufría en su debut, la afición se arremolinaba ante el esperado retorno de Tiger Woods, emparejado en el mismo partido con el golfista de la casa, el zurdo Phil Mickelson. El duelo más interesante de la jornada entre el ídolo de masas y el héroe local fue vibrante, pero sin resultados ni golpes para el recuerdo.
Tiger, campeón en los últimos cuatro años del Buick Invitational que se juega en este mismo recorrido de Torrey Pines, mostraba pronto las secuelas de su obligado parón por la artroscopia en la rodilla. Su puesta en acción, tras más de dos meses inactivo por lesión, fue decepcionante: doble 'bogey' en el hoyo 1. Después, el mejor golfista del mundo embocó tres 'birdies' hasta el ecuador del recorrido que le pusieron, además, por delante de su compañero de partido Mickelson. El esfuerzo, no obstante, pasó factura a Tiger en el hoyo 14 con otro doble error, lo que permitió a Mickelson terminar por delante de él y firmar el par del campo (71), por los 72 que rubricó Woods.