L D (Agencias)
Esta noche en
Onda Cero
, un portavoz de Riazor Blues confirmaba públicamente la información. En la
página web
de estos hinchas del Deportivo se anuncia que en las próximas horas habrá un comunicado de esta decisión.
Así pues, el partido Compostela-Deportivo será el último que figure en su historia, al igual que trágicamente será el último de Manuel Ríos Suárez, aficionado del Deportivo, que perdió la vida a la salida del Estadio de San Lázaro. Tras confirmarse que su agresor fue un miembro de Riazor Blues , la peña ha decidido su disolución inmediata, en una decisión sin precedentes en la historia del fútbol español.
Declaraciones de la madre
La madre del joven fallecido afirmó que si hubiera habido seguridad su hijo no habría muerto "reventado", al tiempo que explicó que se enteró del trágico suceso porque su marido lo escuchó por la radio. "Si hubiera seguridad en el campo mi hijo no moría reventado como me lo reventaron", afirmó María Josefa Suárez, quien no pudo reprimir las lágrimas al recordar a su hijo, Manuel Ríos Suárez, de 31 años, de quien dijo "era lo mejor que tenía". "¿Dónde estaba la seguridad?. Tantos impuestos que pagamos, ¿para donde van?, van a cobrar a la oficina y nada más", insistió la mujer a la puerta de su casa en La Coruña.
Josefa explicó también que fue su marido quien le dio la noticia del trágico suceso, ya que sobre las once de la noche se fue a la cama, donde se puso a escuchar la radio, como suele hacer, momento en el que difundieron lo sucedido. "El fue el que me dijo que murió Manuel, que lo mataron en Santiago en una pelea muy fuerte", añadió Josefa, quien también aseguró que nadie les llamó para informarles del suceso. "Y aún encima, no te llaman por teléfono, ni llama el juzgado ni llama el sanatorio, ni llama nadie, nos enteramos escuchando la radio". ¿Tú crees hay derecho a que no te llame nadie?", insistió la mujer muy afectada, al tiempo que añadió que su hijo llevaba el carné de conducir donde venía su dirección.
Explicó que tras conocer lo sucedido se dirigieron al cuartel de la Guardia Civil en La Coruña donde según dijo, "ni caso nos hicieron. Llamaron a Santiago y nos dieron un teléfono para que llamáramos nosotros". "Mi niño era muy bueno, era lo más grande que tenía yo, no tengo nada más", insistió entre lágrimas Josefa quien añadió que mañana enterrarán a su hijo en Feáns.
Así pues, el partido Compostela-Deportivo será el último que figure en su historia, al igual que trágicamente será el último de Manuel Ríos Suárez, aficionado del Deportivo, que perdió la vida a la salida del Estadio de San Lázaro. Tras confirmarse que su agresor fue un miembro de Riazor Blues , la peña ha decidido su disolución inmediata, en una decisión sin precedentes en la historia del fútbol español.
Declaraciones de la madre
La madre del joven fallecido afirmó que si hubiera habido seguridad su hijo no habría muerto "reventado", al tiempo que explicó que se enteró del trágico suceso porque su marido lo escuchó por la radio. "Si hubiera seguridad en el campo mi hijo no moría reventado como me lo reventaron", afirmó María Josefa Suárez, quien no pudo reprimir las lágrimas al recordar a su hijo, Manuel Ríos Suárez, de 31 años, de quien dijo "era lo mejor que tenía". "¿Dónde estaba la seguridad?. Tantos impuestos que pagamos, ¿para donde van?, van a cobrar a la oficina y nada más", insistió la mujer a la puerta de su casa en La Coruña.
Josefa explicó también que fue su marido quien le dio la noticia del trágico suceso, ya que sobre las once de la noche se fue a la cama, donde se puso a escuchar la radio, como suele hacer, momento en el que difundieron lo sucedido. "El fue el que me dijo que murió Manuel, que lo mataron en Santiago en una pelea muy fuerte", añadió Josefa, quien también aseguró que nadie les llamó para informarles del suceso. "Y aún encima, no te llaman por teléfono, ni llama el juzgado ni llama el sanatorio, ni llama nadie, nos enteramos escuchando la radio". ¿Tú crees hay derecho a que no te llame nadie?", insistió la mujer muy afectada, al tiempo que añadió que su hijo llevaba el carné de conducir donde venía su dirección.
Explicó que tras conocer lo sucedido se dirigieron al cuartel de la Guardia Civil en La Coruña donde según dijo, "ni caso nos hicieron. Llamaron a Santiago y nos dieron un teléfono para que llamáramos nosotros". "Mi niño era muy bueno, era lo más grande que tenía yo, no tengo nada más", insistió entre lágrimas Josefa quien añadió que mañana enterrarán a su hijo en Feáns.
