
"Estoy en la mitad de mi preparación para la primera carrera y ya he perdido tres kilos, aunque para mí también es importante ganar masa muscular. Sólo tengo que admitir que el cuello me aprieta un poco", explica Schumacher en su página web. Volver a pilotar un Ferrari, después de estar tres años inactivo, constituye "todo un reto" para él, y no se arredra: "He aceptado el reto y, como todo el mundo sabe, me gustan los desafíos", asegura.
Schumacher agradece el apoyo que está recibiendo desde que se anunció que sustituiría a Felipe Massa. "Me gustaría dar las gracias a todos mis seguidores, que mantienen los dedos cruzados para que todo salga bien. Es increíble el apoyo que he recibido de todo el mundo estos días". "Es como si un chorro de energía estuviera viniendo hacia mí. Gracias a todos vosotros", relata el 'Kaiser'.
