
L D (EFE) El joven, de 21 años, de profesión fontanero y residente en Lodi, es uno de los cuatro "ultras" detenido el miércoles por la policía y, al igual que el resto, aún deberá ser procesado por lo acontecido en el derbi milanés europeo.
Pero, de momento, el juez le ha prohibido la entrada en los estadios durante un período de tres años. Durante este tiempo, el joven está obligado a presentarse ante un puesto de policía para firmar en el registro durante el horario en que se disputen los partidos.
