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El cambio de discurso de Montero: cuando el Estado era un "usurero" con Andalucía

Cuando Montero dirigía la Hacienda andaluza no dudaba en atacar las normas de gasto y la disciplina presupuestaria que ahora le exige a Andalucía.

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Estupefacción en la Junta de Andalucía. El Gobierno regional de Juanma Moreno no da crédito por la carta que ha recibido del Ministerio de Hacienda en la que le prohíbe adherirse al Fondo de Financiación a las Comunidades Autónomas para 2020, lo que significa intervenir de facto sus cuentas. Lo escandaloso de esta decisión es que el departamento que todavía dirige en funciones María Jesús Montero va a impedir a Andalucía financiarse en los mercados por incumplir el déficit de 2018, cuando era el PSOE el que estaba gobernando en la región. Para más inri, la propia María Jesús Montero fue la jefa de la Consejería regional de Hacienda hasta el mes de junio de ese año.

Ni María Jesús Montero ni Susana Díaz cumplieron "el objetivo de estabilidad presupuestaria, y deuda pública y regla de gasto del ejercicio 2018", reza la misiva con fecha del 5 de diciembre que, por supuesto, no señala a las responsables de este descuadre de cuentas. La carta la ha mandado por sorpresa el secretario general de Financiación Autonómica y Local del Ministerio de Hacienda, Diego Martínez, y su destinatario ha sido el secretario general de Hacienda de la Consejería andaluza, Ignacio José Méndez Cortegano (PP).

Obligada a volver al FLA

El objetivo de déficit de las cuentas autonómicas del pasado año era no superar el 0,4% del PIB, pero Andalucía terminó 2018 en el 0,5%, lo que supuso un desfase de 813 millones de euros. Esa cifra contrasta con los 644 millones de euros de déficit con los que cerraron en 2017, y que le permitió a la Junta cumplir objetivos y salir del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para entrar en el fondo de Facilidad Financiera, el conocido como FLA bueno. Este mecanismo permite combinar un Fondo de Financiación a las Comunidades Autónomas con la búsqueda de recursos en los mercados financieros.

Pero ahora, Hacienda obliga a Andalucía a volver al FLA, el instrumento por el que el Estado financia barato a las CCAA a cambio de supervisar sus cuentas y exigirles planes de ajuste. Fue en el año 2012 cuando el PP creó el FLA, cuyo objetivo sería el de apoyar "a la liquidez de las comunidades autónomas". Iba a ser "de carácter voluntario y temporal" para "atender a los vencimientos de deuda, así como obtener los recursos necesarios para financiar el endeudamiento", según su propia definición.

Entonces, en plena crisis económica, muchas autonomías españolas estaban prácticamente quebradas y no encontraban financiación en los mercados. Por eso, el Ejecutivo de Mariano Rajoy ideó el FLA, con el objetivo de continuar prestando dinero a las regiones con las cuentas menos saneadas y a tipos de interés mínimos. Eso sí, acogerse a este mecanismo implicaba que las cuentas autonómicas pasasen a estar fiscalizadas y monitorizadas por el Gobierno Central, lo que supone una pérdida importante de autonomía para las regiones. Por ejemplo, Hacienda tendría que aprobar los gastos extra que pretendieran llevar a cabo los barones regionales, e incluso, podría impedir las bajadas de impuestos en las CCAA con la excusa de conseguir el "equilibro presupuestario".

El otro discurso de María Jesús Montero

En aquella época, María Jesús Montero, que comandó la Consejería de Hacienda de 2013 a 2018, tenía un discurso diferente al que ha utilizado para justificar la intervención de la Junta de Andalucía.

La socialista fue una de las más críticas con Cristóbal Montoro durante su mandato. Por entonces, no dudaba en atacar a las estrictas normas de gasto y a la disciplina presupuestaria que ahora le exige a Andalucía. También, cargaba contra el FLA, al que ahora ha vuelto a meter a la región de Moreno Bonilla, que encima, ha sido la primera región en aprobar los Presupuestos para 2020. A continuación, algunos de los comentarios más polémicos de Montero, muchos de ellos, vertidos en Twitter:

  • Diciembre de 2013: "No es casualidad que esta injusticia en el déficit sea sobre las administraciones responsables de educación, salud y políticas sociales".
  • Pedía a Montoro ampliar el objetivo de déficit en junio 2014: "Devuelven antes rescate bancario y ¿no pueden ampliarnos tres décimas de déficit a comunidades autónomas".
  • Mayo de 2014: "Si continuamos con la senda de disminución por el estricto objetivo de déficit vamos a salir más tarde de la crisis y con peores resultados".
  • Ella dice que su decisión con la región de Juanma Moreno no es arbitraria, pero en julio de 2015, lo que hacía Rajoy con Andalucía parece que sí lo era: "El Gobierno ha aprobado un objetivo de déficit injusto con las CCAA a pesar del voto contrario de la mayoría. Injusto y arbitrario".
  • Agosto de 2016, sobre el FLA: el Gobierno de España "ha hecho de banquero con las CCAA, algunas veces incluso con usura". Montero se quejaba de que "la única realidad constatable es que Andalucía pagará al Estado 1.700 millones en intereses por haberle prestado el dinero", por lo que "se vuelve a poner de manifiesto que, lejos de lo que dice el PP de que el FLA es un regalo a las comunidades o una financiación como si fuera un dinero a fondo perdido, hay que devolverlo y con intereses cuantiosos, superado incluso a veces el 5%".
  • Junio de 2017: "Demoledor para el estado del bienestar la imposición de ayer de Montoro de la mitad del déficit que nos correspondía. Imponer un déficit más duro a las Comunidades Autónomas es atacar al estado del bienestar. Ajustar la sanidad, educación o dependencia".

A pesar de la pérdida de autonomía que supone estar dentro del FLA, Montero no quiere llamar intervención a su último castigo a la Junta de Andalucía. Hacienda dice que "entra dentro de la normalidad. No es una intervención" y niega que exista algún "trato arbitrario con Andalucía". Desde la aprobación en 2012 de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, "las comunidades autónomas que incumplen el objetivo de estabilidad, la regla de gasto o el objetivo de deuda pública deben presentar un Plan Económico-Financiero", señalan en el departamento que dirige Montero, obviando la época en la que ponían el grito en el cielo por los mismos motivos cuando gobernaban en Andalucía.

Madrid se negó

Precisamente porque no querían atarse de pies y manos al Gobierno Central, aunque fueran del mismo color político, la Comunidad de Madrid se negó desde el principio a acogerse al FLA. Como era una autonomía que cumplía los objetivos presupuestarios, pudieron elegir.

Incluso, cuando en 2015 Cristóbal Montoro creó el FLA bueno, bautizado como fondo de Facilidad Financiera y destinado a las regiones cumplidoras, Madrid también le dio portazo a Montoro prefiriendo seguir financiándose libremente en los mercados. Este fondo permitiría a las regiones con las cuentas saneadas financiarse al 0% gracias al Estado, pero la Comunidad de Madrid, que entonces dirigía Ignacio González, consideró que "el riesgo del estigma de acudir a la Facilidad Financiera" cuando volvieran a los mercados era "muy alto", ya que podían "interpretar" que les habían "rescatado" también. Ese mismo año, Madrid cambió de idea y sí se acogió al FLA bueno para pagar las facturas a proveedores. Este año no lo ha hecho, ni tampoco Castilla y León, País Vasco y Navarra.

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Al final, dejando a un lado la inquina de Montero con Andalucía, la mejor estrategia autonómica para evitar que el Estado tutele tus cuentas es el estricto cumplimiento del objetivo presupuestario. Además, los contribuyentes agradecerán que no se cargue sobre sus bolsillos el despilfarro de las autonomías más manirrotas.

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