
Ambas partes trabajarán este jueves en la modificación del borrador del acuerdo marco presentado ayer por la SEPI, que establece los mecanismos a seguir para la segregación de los astilleros militares y civiles, y la privatización de éstos últimos, así como las medidas laborales que se aplicarán en Izar.
Una de las principales exigencias de los sindicatos es la especificación en el documento de que la privatización de la rama civil se realizará de una manera global, y no de forma individualizada para cada uno de los cuatro centros que estarán dentro de ese perímetro de actividad: Sestao, Sevilla, Gijón y la fábrica de motores de Manises. La actual redacción del documento establece que la venta de activos de la rama civil "podrá realizarse agrupando los activos" de los centros que previsiblemente entrarán en ese perímetro "para ser adquiridos de forma mayoritaria por inversores privados".
Las organizaciones sindicales también quieren incluir en el documento que servirá de acuerdo marco una referencia expresa a la industrial naval auxiliar, cuyos empleos dependen muy directamente del futuro de los astilleros públicos. Respecto a las medidas laborales, exigen un mayor desarrollo del punto que habla de las prejubilaciones y de las bajas voluntarias, al entender que debería establecerse un nivel mínimo de trabajadores en las plantillas de cada centro, para que éstos puedan desarrollar su actividad sin problemas de falta de personal.
