Se trata tanto de fondos de titulización hipotecaria (préstamos hipotecarios que se convierten en títulos de deuda) como otros tipos de deuda respaldada, por ejemplo, con créditos al consumo o a empresas.
El pasado 15 de junio, Moody's decidió rebajar la calificación crediticia de la deuda a largo plazo de 25 entidades financieras españolas, entre las que se encontraban las dos entidades que hoy han visto cuestionadas sus cédulas.
Así mismo, la agencia rebajó entonces la calificación de la fortaleza financiera -capacidad para afrontar sus pagos en solitario- de 30 entidades españolas, así como la deuda subordinada a largo plazo de 17 de éstas.
Entre ellas se encuentran, además de las dos cajas, el Banco Pastor, cuyas cédulas hipotecarias y obligaciones garantizadas ha puesto Moody's en revisión para una posible rebaja