L. D. / OTR-Press.-
La Policía vasca atribuye al “comando Buruntza” los asesinatos del ex gobernador civil de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui; del concejal del PP, Manuel Indiano; del director financiero del Diario Vasco, Santiago Oleaga; del presidente de la Asociación de Empresarios de Guipúzcoa (Adegi), José María Korta; del subteniente del Ejército Francisco Casanova; del cocinero Ramón Díaz García; de los ertzainas Iñaki Totorika y Mikel Uribe; y de los trabajadores de la empresa Elektra, Josu Leonet y José Angel Santos.
El primero de los atentados atribuidos a este grupo etarra es el de Juan María Jáuregui, que fue tiroteado en una cafetería de Tolosa el 27 de julio del pasado año. Poco después, el 8 de agosto José María Korta murió víctima de un coche bomba en Zumaia. Al día siguiente, el “comando Buruntza” volvía a matar. Esta vez, su objetivo fue el subteniente del Ejército Francisco Casanova, en Berriozar (Navarra), que murió tiroteado por los etarras. El 29 de agosto de 2000, el grupo cometía otro de los atentados más sangrientos. El concejal del PP en Zumárraga Manuel Indiano fue acribillado por 13 disparos. Ya en el 2001 el cocinero de Marina de San Sebastián, Ramón Díaz García, era asesinado el 26 de enero con una bomba lapa adosada a su coche.
Posteriormente, los trabajadores de la empresa Elektra, Josu Leonet y José Angel Santos, murieron en San Sebastián el 22 de febrero por la explosión de un coche bomba dirigido contra el concejal del PSE-EE de Ordizia Iñaki Dubreuil. Además, el ertzaina Iñaki Totorika fue asesinado con coche bomba el 9 de marzo en Hernani. El 24 de mayo, dos pistoleros asesinaban de siete tiros –tres en la cabeza, tres en la espalda y uno en el cuello– al director financiero de “El Diario Vasco” en San Sebastián. El último de los atentados, fue el que se cobró la vida del jefe de la Ertzaintza Mikel Uribe, tiroteado con un subfusil el 14 de julio en Leaburu.
También se atribuye al “comando Buruntza” la colocación de una bomba en el coche de un empresario en Ordizia, el envío de un paquete bomba al periodista Gorka Landaburu, así como al decano de abogados de Gipuzkoa y directivo de “El Diario Vasco”, José María Muguruza. Además, intentó asesinar a los periodistas de “El País” y “Antena 3”, Aurora Intxausti y Juan Francisco Palomo, respectivamente, con la colocación de una bomba de un macetero junto a la puerta de su vivienda.
Regicidio y magnicidio múltiple
El “comando Buruntza” también planeó dos masacres que afortunadamente no llegaron a producirse. La primera de ellas estaba prevista para el 16 septiembre del pasado año. Los etarras pretendían atentar contra los Reyes durante la inauguración del Museo Chillida, en Hernani. A aquella cita también acudieron el presidente del Gobierno, José María Aznar, el canciller alemán, Gerhard Shröeder, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe.
Agentes del Grupo de Intervención de la Ertzaintza localizaron en una colina ubicada a 600 metros del Museo ocho granadas Mekar 43, con sus correspondientes lanzaderas. Los artefactos estaban unidos entre sí mediante un cable que las conectaba con un temporizador y la Ertzaintza los desactivó.
El segundo intento del “comando Buruntza” fue contra los miembros de la cúpula del PP del País Vasco durante el homenaje al concejal popular asesinado por ETA José Ignacio Iruretagoyena en el cementerio de Zarautz. Así, el pasado 9 de enero los terroristas colocaron una bomba oculta en un macetero cerca de la tumba donde se celebraba el acto e intentaron activarla con un móvil. Por suerte, el artefacto no llegó a estallar y fue localizado por la Ertzaintza.
Finalmente, se considera que los detenidos fueron los autores de la acción terrorista cometida en el barrio de Intxaurrondo de San Sebastián el 11 de noviembre del pasado año, en el que ETA hirió a nueve guardias civiles, a un policía nacional y a un ertzaina. En aquella ocasión prepararon un atentado-trampa para matar a los artificieros, ya que en la base de un lanzagranadas la organización terrorista ocultó una bomba que activó con un teléfono móvil.
La operación contra el comando "Buruntza" iniciada por la Ertzaintza el pasado miércoles en las localidades guipuzcoanas de Zaldibia, Zizurkil y Lasarte continúa abierta, ya que la Policía Autonómica Vasca busca al fugado Odei Galarraga por su presunta relación con un taller de Zaldibia utilizado por este grupo para preparar coches bomba.
!-->
El primero de los atentados atribuidos a este grupo etarra es el de Juan María Jáuregui, que fue tiroteado en una cafetería de Tolosa el 27 de julio del pasado año. Poco después, el 8 de agosto José María Korta murió víctima de un coche bomba en Zumaia. Al día siguiente, el “comando Buruntza” volvía a matar. Esta vez, su objetivo fue el subteniente del Ejército Francisco Casanova, en Berriozar (Navarra), que murió tiroteado por los etarras. El 29 de agosto de 2000, el grupo cometía otro de los atentados más sangrientos. El concejal del PP en Zumárraga Manuel Indiano fue acribillado por 13 disparos. Ya en el 2001 el cocinero de Marina de San Sebastián, Ramón Díaz García, era asesinado el 26 de enero con una bomba lapa adosada a su coche.
Posteriormente, los trabajadores de la empresa Elektra, Josu Leonet y José Angel Santos, murieron en San Sebastián el 22 de febrero por la explosión de un coche bomba dirigido contra el concejal del PSE-EE de Ordizia Iñaki Dubreuil. Además, el ertzaina Iñaki Totorika fue asesinado con coche bomba el 9 de marzo en Hernani. El 24 de mayo, dos pistoleros asesinaban de siete tiros –tres en la cabeza, tres en la espalda y uno en el cuello– al director financiero de “El Diario Vasco” en San Sebastián. El último de los atentados, fue el que se cobró la vida del jefe de la Ertzaintza Mikel Uribe, tiroteado con un subfusil el 14 de julio en Leaburu.
También se atribuye al “comando Buruntza” la colocación de una bomba en el coche de un empresario en Ordizia, el envío de un paquete bomba al periodista Gorka Landaburu, así como al decano de abogados de Gipuzkoa y directivo de “El Diario Vasco”, José María Muguruza. Además, intentó asesinar a los periodistas de “El País” y “Antena 3”, Aurora Intxausti y Juan Francisco Palomo, respectivamente, con la colocación de una bomba de un macetero junto a la puerta de su vivienda.
Regicidio y magnicidio múltiple
El “comando Buruntza” también planeó dos masacres que afortunadamente no llegaron a producirse. La primera de ellas estaba prevista para el 16 septiembre del pasado año. Los etarras pretendían atentar contra los Reyes durante la inauguración del Museo Chillida, en Hernani. A aquella cita también acudieron el presidente del Gobierno, José María Aznar, el canciller alemán, Gerhard Shröeder, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe.
Agentes del Grupo de Intervención de la Ertzaintza localizaron en una colina ubicada a 600 metros del Museo ocho granadas Mekar 43, con sus correspondientes lanzaderas. Los artefactos estaban unidos entre sí mediante un cable que las conectaba con un temporizador y la Ertzaintza los desactivó.
El segundo intento del “comando Buruntza” fue contra los miembros de la cúpula del PP del País Vasco durante el homenaje al concejal popular asesinado por ETA José Ignacio Iruretagoyena en el cementerio de Zarautz. Así, el pasado 9 de enero los terroristas colocaron una bomba oculta en un macetero cerca de la tumba donde se celebraba el acto e intentaron activarla con un móvil. Por suerte, el artefacto no llegó a estallar y fue localizado por la Ertzaintza.
Finalmente, se considera que los detenidos fueron los autores de la acción terrorista cometida en el barrio de Intxaurrondo de San Sebastián el 11 de noviembre del pasado año, en el que ETA hirió a nueve guardias civiles, a un policía nacional y a un ertzaina. En aquella ocasión prepararon un atentado-trampa para matar a los artificieros, ya que en la base de un lanzagranadas la organización terrorista ocultó una bomba que activó con un teléfono móvil.
La operación contra el comando "Buruntza" iniciada por la Ertzaintza el pasado miércoles en las localidades guipuzcoanas de Zaldibia, Zizurkil y Lasarte continúa abierta, ya que la Policía Autonómica Vasca busca al fugado Odei Galarraga por su presunta relación con un taller de Zaldibia utilizado por este grupo para preparar coches bomba.
!-->
