L D (EFE)
Entrevistado en
Antena 3 TV
, a Piqué le preguntaron si estaría dispuesto a ser el candidato del Partido Popular de Cataluña en las elecciones autonómicas previstas para el otoño del próximo año en esa comunidad autónoma. El ministro dijo que "si dadas las circunstancias, cuando llegue el momento, se produjera esa circunstancia, la consideraría muy a fondo, pero no sé si se va a producir, porque el PP de Cataluña puede hacer ese ofrecimiento a otro candidato que no sea yo".
"A mí me parece que difícilmente un ministro de Asuntos Exteriores puede ocuparse cotidianamente de los problemas que preocupan más directamente a los catalanes", advirtió, tras considerar que un candidato autonómico "tiene que ser muy sensible a los problemas de cotidianeidad de los ciudadanos a los que se va a dirigir". Sin embargo, se mostró "disponible por responsabilidad personal y política", pero recordó que "otra cosa es el calendario y la permanencia o no en el Gobierno, que va ligada a la percepción que pudieran tener los catalanes respecto a si uno de está ocupando o no de sus problemas".
Altos representantes del Gobierno han señalado que las palabras de Piqué no deben considerarse como una insinuación de que va a abandonar el ministerio, sino como un ejercicio de proclamación pública de su total lealtad a un partido que le ha permitido colmar sus ambiciones políticas, primero como ministro de Industria, cuando todavía era independiente, luego también como portavoz y finalmente como máximo responsable de la política exterior española.
"A mí me parece que difícilmente un ministro de Asuntos Exteriores puede ocuparse cotidianamente de los problemas que preocupan más directamente a los catalanes", advirtió, tras considerar que un candidato autonómico "tiene que ser muy sensible a los problemas de cotidianeidad de los ciudadanos a los que se va a dirigir". Sin embargo, se mostró "disponible por responsabilidad personal y política", pero recordó que "otra cosa es el calendario y la permanencia o no en el Gobierno, que va ligada a la percepción que pudieran tener los catalanes respecto a si uno de está ocupando o no de sus problemas".
Altos representantes del Gobierno han señalado que las palabras de Piqué no deben considerarse como una insinuación de que va a abandonar el ministerio, sino como un ejercicio de proclamación pública de su total lealtad a un partido que le ha permitido colmar sus ambiciones políticas, primero como ministro de Industria, cuando todavía era independiente, luego también como portavoz y finalmente como máximo responsable de la política exterior española.
