Los editoriales que tratan las elecciones en Turquía no acaban de alertar del riesgo que para las libertades individuales y para el futuro económico de Turquía supone el advenimiento de los islamistas supuestamente “moderados”. El Mundo, por ejemplo, se limita a informar de que el vencedor dirigente del AKP, Tayyip Erdogan, “no podrá ser primer ministro, ya que fue condenado y encarcelado por ser antiguo dirigente del islamista Partido de la Salud, de Necmetín Erbakan, que llegó a gobernar Turquía durante unos meses en 1996 y que fue derrocado por los militares. El propio AKP está amenazado de ilegalización por utilizar símbolos religiosos y defender las leyes islámicas, lo cual es un delito en un estado laico como es Turquía desde la época de Kemal Ataturk”.
Lo que El Mundo no termina de subrayar es que el partido vencedor, y en proceso de ilegalización, defiende una legislación islámica que además de pretender erradicar la sociedad civil, vulnera derechos individuales y discrimina, siguiendo el espíritu y la letra del Corán, a las mujeres. Pero la escueta descripción que hace El Mundo de las razones por las que ese partido está en proceso de ilegalización —“utilizar símbolos religiosos y defender las leyes islámicas”— sin decir que esas “leyes” acabarían con la democracia y los más básicos derechos individuales deja la sensación de que el AKP más que propagar la intolerancia es víctima de ella. De hecho, el editorial continúa asegurando que Erdogán “no es un fanático. Fue alcalde de Estambul y demostró ser un gestor eficiente. Se ha presentado en la campaña como un político moderado, tolerante con otras religiones y abanderado del capitalismo liberal”.
Desde luego ya es ganas de querer engañarse. Lo de “gestor eficiente” es más que discutible, pero lo de su “moderación y tolerancia” es querer creerse las patrañas y las argucias con las que ese fanático dirigente quiere últimamente eludir la acción de la justicia. En cuanto, a lo de “abanderado del capitalismo liberal” es algo que, simplemente, se ha inventado el editorialista de El Mundo. Jamás Erdogan ha hecho bandera de ello. Por el contrario, se ha presentado como el adalid de la “socialdemocracia islamista” y eso es una explosiva mezcla que nada tiene que ver con el liberalismo económico.
Lo que El Mundo no dice, además, de este “tolerante y moderado” político es que está inhibilitado por incitar el odio religioso y hacer llamamientos a la guerra santa contra el infiel. Como sí destaca La Razón en su portada, Erdogan mantenía en unos de sus "poemas" que “las mezquitas son nuestros cuarteles; sus minaretes nuestras bayonetas; y los creyentes, nuestros soldados”. Pero para El Mundo, el autor de estos versos “no es un fanatico”, sino un “político moderado y tolerante” que “ha ganado limpiamente y tiene derecho a gobernar”. Vamos, lo mismito que se decía de Hitler.
Resumen de prensa
La victoria por mayoría absoluta de los islamistas en Turquía es la noticia más destacada y comentada en la prensa de este lunes. El Mundo da prioridad, sin embargo, a la afirmación de Javier Arenas quien en una entrevista que hoy publica ese diario asegura que “cada vez que el PSOE hable de corrupción se le volverá en contra”. Un titular de El País a tres columnas asegura que “los futuros mandos militares muestran reservas con el Estado de las autonomías”, tal y como se deduce de un estudio efectuado a los estudiantes de las academias militares en el que también reflejan un “sólido apoyo a la democracia”. Este diario publica en páginas interiores una carta abierta de Pascual Maragall a José Luis Zapatero en el que felicita al actual secretario general del PSOE por sus dos años de liderazgo, en el que se acusa al PP de ser un partido nacionalista español y en el que califica a España de “nación de naciones”
Casi todas las portadas señalan la disposición de Netanyahu de formar parte del Gobierno de Sharon si este deporta a Arafat y anticipa las elecciones, y la ofensiva militar que prepara el Gobierno ruso en Chechenia.
Otras noticias del día son la decisión de IU de continuar en el Gobierno vasco pese a que sus socios se acercan otra vez a Batasuna —El Mundo—, “los españoles atribuyen el aumento de delitos a factores económicos” —El País—, “el HSBC podría estar implicado en la desaparición de los 12.000 millones de Gescartera” —ABC— o la noticia de que “la juez Alonso fue advertida por la Audiencia de que se extralimitaba con las excarcelaciones” —La Razón—.
La cantinela de la "moderación" islamista
En España
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