L D (EFE)
El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado el nombramiento de Romay Becaría, que es letrado del Consejo de Estado, diputado nacional por el PP y presidente de la Comisión de Justicia e Interior del Congreso. Además de ministro, Romay Beccaría ha sido vicepresidente de la Xunta de Galicia y consejero autonómico de Agricultura y de Sanidad.
Durante su gestión al frente del Ministerio de Sanidad llevó a cabo medidas de contención del gasto farmacéutico con la aprobación del "medicamentazo", aminoró las listas de espera, fue uno de los artíficies del nacimiento de las fundaciones y reordenó el sistema de financiación, dotando de mayor autonomía y autogestión a los centros sanitarios. Desde la discreción llevó a cabo una tarea acertada.
Un cargo para que el sonó el nombre de Álvarez del Manzano
Su nombramiento acalla algunos rumores que en los últimos meses situaban al todavía alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, al frente del Consejo de Estado. Esta hipótesis se manejaba como una forma de agradecer, por parte de Aznar, al alcalde sus doce años de trabajo al frente del consistorio más importante de España. Algunos círculos políticos apuntaban que si finalmente Álvarez del Manzano se incorporaba al Consejo de Estado era para compensarle por la contrariedad que le provocó concoer por la prensa que su partido no contaba con él para encabezar la candidatura al Ayuntamiento de Madrid.
Durante su gestión al frente del Ministerio de Sanidad llevó a cabo medidas de contención del gasto farmacéutico con la aprobación del "medicamentazo", aminoró las listas de espera, fue uno de los artíficies del nacimiento de las fundaciones y reordenó el sistema de financiación, dotando de mayor autonomía y autogestión a los centros sanitarios. Desde la discreción llevó a cabo una tarea acertada.
Un cargo para que el sonó el nombre de Álvarez del Manzano
Su nombramiento acalla algunos rumores que en los últimos meses situaban al todavía alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, al frente del Consejo de Estado. Esta hipótesis se manejaba como una forma de agradecer, por parte de Aznar, al alcalde sus doce años de trabajo al frente del consistorio más importante de España. Algunos círculos políticos apuntaban que si finalmente Álvarez del Manzano se incorporaba al Consejo de Estado era para compensarle por la contrariedad que le provocó concoer por la prensa que su partido no contaba con él para encabezar la candidatura al Ayuntamiento de Madrid.
