Lo más relevante de las opiniones de los diarios sobre la cuestión de Irak, en nuestra opinión, vuelve a tener como protagonista a El País, y no tanto por lo que dicen sus editoriales sino, sobretodo, por lo que dice Juan Luis Cebrián en su artículo de hoy que titula“¿Responsables ante quien?”.
Como recordarán nuestros lectores, ayer reparábamos en los “bizcos” editoriales que ayer el diario de Prisa dedicaba a las intervenciones de Colin Powell y de Aznar. Llamaba la atención que, habiendo acusado a Aznar de hacer seguidismo del gobierno norteamericano, el primer editorial valorara, en cambio, muy positivamente la intervención de Powell en la misma línea que lo haría Javier Solana horas más tarde. Aunque en el segundo editorial El País arremetíera con saña contra Aznar, su primer editorial parecía consciente de que Francia y Alemania podían caer del lado americano y su valoración contrastaba con la intervención de Zapatero que prácticamente se manifestó dispuesto a manifestarse contra la guerra con independencia de lo que vaya acordar el Consejo de Seguridad de la ONU.
La actitud de Zapatero tenía y tiene cierto peligro. Su alineamiento con IU y con los actores que, en ningún caso, cambiarían su negativa a acabar con la fuerza con Sadam Husein podía poner al PSOE en la tesitura de tener que oponerse a la ONU si finalmente los gobiernos francés y alemán cambiaran de opinión. Parecería que el primer editorial venía a pedir a Zapatero que no se cerrara la salida si la “legalidad internacional”, la "ONU”, y el eje franco-Alemán -en el que tanto se habían escudado- respaldaba finalmente a EE UU.
Pues bien, hoy es el propio consejero delegado de El País el que coge el timón y el que asegura que la responsabilidad que exige Aznar a Zapatero no está en los compromisos internacionales de España sino “en los electores”. Ciertamente nadie niega que la guerra contra Irak no tenga un amplio rechazo social y que sea tentador para el PSOE apostar por el electoralismo aunque su actitud contradiga lo que finalmente pueda decidir el consejo de seguridad de la ONU. Ayer decíamos que “No creemos que el PSOE confíe tanto y tan exclusivamente en el rechazo de buena parte de la sociedad española a la guerra como para ignorar los posibles cambios del Eje franco-alemán y mucho menos si eso supone desobedecer a Prisa solamente quince días después de que Polanco convocara a Zapatero”.
Pues bien, hoy es evidente que ese “viaje sin vuelta atrás” tiene el visto bueno de Prisa, aunque de él se desembarquen Chirac y Schroder. No sólo porque Cebrián cree que los votos pueden ser mejor compañía, sino porque tampoco cree inevitable que Francia y Alemania vayan apearse de sus actuales posiciones. De hecho, en el editorial que hoy El País titula “Respuesta a Powell”, ya no queda rastro de ninguna de las valoraciones positivas que ese diario le dedicaba ayer al secretario de Estado norteamericano. En lugar de ello, lo que el diario destaca y cree prácticamente inamovible es que “la incomunicación entre los cuatro miembros europeos del Consejo de Seguridad es total. Europa hoy no existe y de seguir así, la UE se puede quedar fuera de juego en la crisis y en el Oriente Próximo de la posguerra”.
De no ser así, y si finalmente la guerra se produce con el respaldo de los gobiernos europeos, ahí está Cebrián tranquilizando a Zapatero y asegurando que “la responsabilidad de los políticos en una democracia se ejerce ante los electores, es a ellos a quien es preciso rendir cuentas”.
Por si esto no fuera poco, Felipe González fue ayer taxativo a la hora de decirle a Zapatero que los que le recomiendan pedir consejo al responsable de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, “cometen una terrible irresponsabilidad”. En esa misma línea, Cebrían insiste cuando arremete contra los que piensan que “la disidencia respecto a la política oficial no sólo es lamentable, sino inadmisible, un acto antipatriótico rayano en la traición”. Cebrian, “contra lo que esa tesis sugiere” considera que “la disidencia juega todavía un papel más importante en cualquier democracia que se precie de serlo”.
Es evidente que el objetivo de Cebrian y González es que el PSOE no tema ir del brazo con extremistas compañeros de viaje al margen de la Europa oficial: “La Historia ofrece numerosas pruebas —dice Cebrián— de que quienes protestaron, por ejemplo, contra el aventurismo yanqui en Vietnam fueron tratados y perseguidos como criminales, pero cuatro décadas después existe un consenso general respecto a que la escalada americana fue un error del que sólo se derivaron males mayores de los que se pretendían atajar”. “De igual forma, —continúa Cebrían más adelante—la doctrina del ataque preventivo, asumida sin matices por nuestro Gobierno, es sólo un eufemismo para designar un acto imperialista”.
Ni que decir tiene que no estamos de acuerdo con estas consideraciones, pero lo relevante ahora no es tanto denunciar la abyecta forma con la que Prisa quiere edulcorar el electoralismo del PSOE sino en confirmar que Zapatero no va a dar vuelta atrás. Siempre hemos mantenido que el hecho de que una política necesaria tenga respaldo en las encuestas no es un obstáculo sino una razón más para llevarla a cabo. Aquí responsabilidad y rentabilidad política se dan la mano. Pero eso no obsta para dejar de criticar que alguien adopte una política irresponable ante Sadam Hussein por el hecho de que esa política salga bien parada en los sondeos. El País, que cuestionó las medidas necesarias contra ETA diciendo que eran “demagógicas”, sostiene ahora que es muy "democrático" fijarse en los electores para respaldar el “no a la guerra”.
Solana tiene en Europa responsabilidades oficiales, pero Zapatero no. ¿Por qué Cebrián cuando Felipe González respaldó a Bush padre, a pesar del amplio rechazo de su electorado a la guerra, no le recordó al entonces presidente que “la responsabilidad de los políticos en una democracia se ejerce ante los electores, es a ellos a quien es preciso rendir cuentas”?
Con todo y por muy cínica y abyecta que sea la estrategia de este irresponsable elctoralismo, está por ver que sea o no efectiva. A su favor cuenta con el hecho de que no es seguro que Chirac y Schröder se apeen de ella. Aunque suponga estrechar lazos con una izquierda cada día más marginal, tambien cuenta con que mucha gente de buena fe se opone a la intervención militar. A su favor está tambien los muchos tontos útiles y expendedores de títulos centristas que rechazan como el que más la guerra contra Irak. Esa estrategia tambien la facilita la nefasta política de comunicación del Gobierno del PP que es incapaz, por ejemplo, de contrarestar con réplica alguna el que un régimen tan sanguinario y violador de los derechos de las mujeres como el de Sadam sea defendido ¡nada menos! que por la “Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de género”.
Por el contrario, un giro de Francia y Alemania que edificara un consenso oficial europeo a favor de la intervención militar, un respaldo del Consejo de Seguridad que pusiera esa “legalidad internacional” claramente del lado de Bush y una rápida intervención militar que acabara con los menores daños colaterales posibles con la amenaza de Sadam y con su opresión sobre el pueblo iraquí, podrían hacer que la estrategia eletoralista de Cebrían/González supusiera para Zapatero todo un Boomerang. Prisa siempre tendría tiempo para volver de nuevo sus ojos a Solana, pero el actual líder del PSOE volvería a ser el Sosoman de su guiñol.
Por otra parte y en provecho del PP, no siempre la disonancia con los partidos en política exterior lleva a los electores a pasarles factura. Además, eso de gritar “esto nos pasa por un gobierno facha” puede llevar, por el contrario, a mucha gente que no quiere la guerra a valorar la seriedad de quienes, lamentando como el que más los daños no buscados que la guerra causa, consideran que esta es una ocasión en la que la intervención militar es un mal necesario. Más aun si esa impresión la avala la opinión de todos los gobiernos democráticos del mundo.
El sentimiento contra la catástrofe del Prestige tambien es muy generalizado pero es muy probable que el alineamiento del PSOE con el Nunca Mais termine por hacérselo pagar en las urnas. El protagonismo contra algo suele liderarlo el extremismo y es muy probable que estos "compañeros de viaje", que tambien asume el PSOE respecto a Irak, provoquen un efecto de rechazo de buena parte de ese electorado no radical que aún se resiste a entender que sólo la fuerza podrá acabar con el despotismo y la amenaza que constituye el régimen de Sadam.
Resumen de prensa
Los principales titulares de El País y La Vanguardia coinciden en destacar que “la división europea ante Irak bloquea la OTAN”. El Mundo asegura por su parte que “EE UU sondea a España para que envíe a Irak el batallón antiguerra química”. El titular de ABC dice que “EE UU montará misiles Patriot en Jordania para defender Israel de los ataques iraquíes”. Finalmente La Razón dedica su principal titular a preguntarse “¿Por qué Javier Bardem no se puso una pegatina de “ETA no” en el Festival de San Sebastián?
Aun con menor relieve, ABC, La Razón y La Vanguardia coinciden en destacar en su primera página que el responsable de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, el socialista Javier Solana, deja en evidencia al PSOE y dice que las pruebas de Powell contra el régimen de Sadam “son muy sólidas”.
El Mundo, por su parte, dice que “Bush acepta una segunda resolución y advierte a Irak que “el juego ha terminado”. El País informa de que “España compra dos millones de vacunas de viruela ante un posible ataque”. La Vanguardia destaca que “los obispos catalanes juzgan injusto el ataque”.
A parte de las cuestiones relacionadas con Irak, ABC y El País coinciden en informar en portada de la llegada de nuevas manchas de fuel del Prestige a zonas abiertas ya al marisqueo. ABC destaca que “el Gobierno reformará la Ley Electoral para impedir la trampa de Ibarretxe en Álava”.
Todos los diarios —excepto La Razón— destacan la aplicación para el próximo curso escolar de la Ley de Calidad de la Enseñanza por la que los alumnos que suspendan más de dos asignaturas deberán repetir curso.
ABC y La Vanguardia coinciden en dedicar la foto de portada al desbordamiento del Ebro por el que se han tenido que desalojar varios pueblos de la zona.
Finalmente, ABC y El Mundo destacan en sus primeras páginas que Corea del Norte amenaza con la “guerra total” si EE UU ataca su reactor nuclear.
Prisa lanza a Zapatero, con o sin la ONU
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